El camino se hace al andar. Hitos y protagonistas de la óptica española

En los pasados decenios, nuestro sector ha recorrido un camino no muy largo pero sí ancho y sin duda intenso y fructífero. Esto ha sido posible gracias en buena parte a determinadas personas. Unas son conocidas y otras no tanto, pero con su buen hacer, visión de futuro y emprendimiento han conseguido logros convertidos en hitos profesionales que nos ha llevado donde hoy nos encontramos.

Objetivo

La historia de una profesión la escriben sin lugar a dudas todos y cada uno de los que intervienen en su día a día. Sin embargo solo algunos de ellos influyen en los cambios que se producen. Ellos construyen el camino que la mayoría recorre. Solo unos pocos son los motores de los hitos transformadores. Los que han logrado con sus actuaciones situarla en un lugar más avanzado y mejor que donde lo encontraron. La óptica española tiene una deuda con ellos. Con aquellos que lograron con su actitud, visión de futuro y actividad, avances profesionales significativos.

Las generaciones de reciente incorporación al sector no deben olvidar que este mismo sector hace menos de 70 años era simple y llanamente una actividad de comerciantes como muchos otros. Hasta el día de hoy que somos una profesión de ámbito sanitario, de formación universitaria, reglada y reconocida ha trascurrido un relativamente corto trayecto en el tiempo, pero fructífero en logros. Este artículo pretende únicamente eso, dar testimonio de esas personas, de los protagonistas que han logrado que ese camino se haya recorrido.

Retos

Soy consciente de la dificultad de acometer un artículo como éste en el que se habla de personas. El peligro está en dejar de mencionar algunas, o muchas, que merecían estar. Seguro por tanto que no estarán todos lo que son, pero eso sí, los que figuran aquí se lo han ganado con creces. Los profesionales actuales de la óptica les debemos mucho.

Publicidad

El primer dilema que se presenta para realizar semejante labor es delimitar dónde se pone la línea divisoria, dónde se hace el corte. Qué hitos son los más fundamentales o qué personas son sus más activos impulsores.

El segundo es la inevitable subjetividad que persigue cualquier criterio personal.

Confieso que hice una primera versión del artículo poniendo el listón a media altura y me di cuenta que aunque todos los que figuraban habían hecho cosas importantes eran muchos, demasiados para un artículo. Cuando lo releí hasta yo mismo me aburría. Así que pensé, si eso me ocurre a mí que lo he escrito, ¿qué será para el lector desprevenido? En consecuencia elevé el nivel de corte hasta el punto de figurar solo las personas que según mi criterio han estado detrás de los hitos más fundamentales, aquellos que han significado avances trascendentales. Con este criterio la relación de acontecimientos y personas se reduce hasta un nivel que se me figura adecuado.

Póster Cruzada de Protección Ocular – Dos ojos para toda la vida

Espero que a las nuevas generaciones les ayude a saber algo más de su profesión y de cómo esta ha llegado a ser lo que hoy es. En consecuencia con lo susodicho y entre todas las diversas formas posibles de parcelar y amenizar el artículo he optado por plantearlo mediante décadas.

Voy pues a relacionar los hechos fundamentales de nuestra profesión en los últimos lustros. Y de los hombres y mujeres que lo han hecho posible.

Antes de los 50´s

En los 40 y antes, el óptico era simplemente un profesional comercial al que el concepto de la optometría le resultaba generalmente ajeno. Era una parcela poco desarrollada en nuestro país. Se trataba de un campo no bien establecido y que sin embargo el oftalmólogo lo ejercía por extensión. Este hecho tenía aparejado que fuera frecuente la dicotomía entre ambos. Lo que entonces se llamaba realizar “la refracción” era una parcela alegal, ya que ni se prohibía ni se autorizaba.

Los 40 fueron en España años de autarquía económica. Dado las grandes dificultades para importar los productos adecuados para abastecer las necesidades tanto del óptico como del público, nace la industria nacional mediante algunos pioneros que se encargaron de suplir lo que no se podía traer de fuera. Es la década de la “industria patria”. Los hermanos Fernando, Renato y Rolando Cottet fundan la empresa INDO en Barcelona y que junto al ingeniero óptico Cristóbal Garrigosa tanto desarrollo tuvo en los años posteriores.

También operaron en la autarquía el emprendedor Castor Ulloa que, además de poseer establecimientos abiertos al público, creó una importante y diversificada oferta mediante su propia industria.

Fundición de vidrio óptico

Son años donde los pocos proveedores industriales existentes eran verdaderos maestros de la improvisación. Es conocido que se hacían gafas con asta de toro o con celuloide. Para las lentes oftálmicas se llegó a recurrir a restos de cristal de ventana. Hasta que se pudo fundir masa de vidrio óptico en hornos de arcilla..

Los difíciles 50´s

Es en estos años cuando empiezan los cambios de futuro.. Es importante mencionar que existía una clara ambición entre los ópticos del momento. Un claro deseo de ampliar y elevar el nivel de su conocimiento profesional. Por su trascendencia para poner en marcha ese objetivo es obligado mencionar que en 1956 y gracias a la inquietud de algunos ópticos encabezados por C. Garrigosa, Julio Palmer o Castor Ulloa y el apoyo del oftalmólogo Dr. Soria y de José María Otero Navascués se iniciaron una serie de cursillos por toda España, impartidos por miembros del Instituto de Óptica Daza de Valdés del C.S.I.C coordinados por Mariano Aguilar Rico.

En los 40 y antes, el óptico era simplemente un profesional comercial al que el concepto de la optometría le resultaba generalmente ajeno

Los mismos líderes consiguieron que se publicara en el BOE el decreto 22/06/1956 que creaba el Diploma de Óptico de Anteojería, Poniendo así la base de lo que vendría después. Fue un paso que entonces aun no significaba nada pero que supuso un gran apoyo posterior.

Escuela Daza de Valdés

Fue en el año 1958 cuando se organizan los primeros cursos estructurados en la que se llamó coloquialmente Escuela Daza de Valdés, anexa al Instituto en Madrid y que actuó hasta 1972. El primer director fue el propio Mariano Aguilar Rico. Contó con un profesorado de alto nivel pues todos eran investigadores del C.S.I.C.

Renato Cottet

Mejora de imagen

Merece mencionar que es ahora cuando empieza a nacer un nuevo estilo de establecimientos de Óptica. Aparecen las primeras tiendas amplias, con cuidado aspecto y diseño atractivo que tan importantes fueron para la imagen sectorial. Como ejemplo: Cottet en Barcelona, de los mismos hermanos que habían creado INDO. O General Óptica, que empieza en el año 1955 teniendo posteriormente una gran expansión. Fue obra de varios socios, entre los que destacó Carlos Cruañas.

Cruzada de Protección Ocular

Varios ópticos en estos años entendieron lo aconsejable de emprender acciones conjuntas del sector capaces de llegar a la sociedad con el mensaje de la necesidad de ver bien.

El objetivo era doble: por un lado sensibilizar a los ciudadanos sobre la calidad visual y por otro ensanchar el mercado potencial de nuestro sector. Entonces la inmensa mayoría de los individuos no eran conscientes de los beneficios sociales, escolares, laborales y de todo tipo que aporta poseer una agudeza visual adecuada. A modo de paréntesis, indicar que en esas fechas solo el 18% de la población usaba gafas. Hoy sobrepasa el 55%.

Abel Rodriguez, Cristobal Garrigosa y J.M.Artigas

La idea de crear la Cruzada de Protección Ocular con esos fines nace de Cristobal Garrigosa, el que fue su primer presidente. Su estrategia fue crear una entidad de relaciones públicas y publicidad que tuviera impacto social. Hubo acuerdo sectorial y se financió durante muchos años tanto por fabricantes como por ópticos. En función de sus ingresos.

En su historia se cuentan slogan de indudable éxito: “Dos ojos para toda la vida”, “La vista es la vida” o “Ver para aprender”, etc. Para lograrlo se recurrió a Juan Viñas Bona, hombre de radio y medios de comunicación. Por su labor la entidad fue declarada por el Estado, Asociación de Utilidad Pública. Pocos hoy pueden valorar en su magnitud la labor y logros conseguidos para la óptica española por esta entidad. Publicó durante años la revista “El Óptico Profesional” siendo un tiempo la única editada en el sector.

Posteriormente se actualizó el nombre por Campaña de Protección Ocular y más recientemente, en el 2002, por Visión y Vida.

Los fructíferos 60´s

Estoy convencido de que si es en los 50 cuando se allana y abona el terreno, es en los 60 cuando se ponen los sólidos cimientos, las firmes bases para que la profesión de óptico esté donde hoy se encuentra.

Escuela de Óptica de Anteojería

Es en estos años cuando se desarrolla, toma cuerpo y se oficializa la anteriormente mencionada enseñanza. Seguía impartiéndose en Madrid en el anexo del Instituto Daza de Valdés del C.S.I.C. La orientación de las materias docentes estaba entonces claramente orientada hacia la anteojería, hacia el taller más que hacia el gabinete.

Era una diplomatura y constaba de tres cursos lectivos. Estaba muy lejos aún del concepto de optometría al que, eso sí, se aspiraba. Ahora bien, sin lugar a dudas fue el germen fundamental del conocimiento de la profesión. Es obligado darle la importancia que ha tenido. Su primer director, Mariano Aguilar, merece nuestro recuerdo y agradecimiento.

Colegio Nacional de Ópticos

Los pasos trascendentes se suceden aceleradamente: el Decreto 1387 del 20/07/1961 establece y reglamenta la necesaria presencia de un profesional en los establecimientos. Es en 1964 (Decreto 356/64) cuando se crea oficialmente el Colegio Nacional de Ópticos. En él se establece la obligatoriedad de la colegiación para el ejercicio profesional.

Las lentes conocidas más antiguas fabricadas en España fueron construidas por el polifacético Castor Ulloa

Primeras lentes de contacto

Estos trascendentes logros no los regaló nadie. Hubo que luchar y mucho contra algunas instituciones y otras profesiones que preferían que las cosas quedaran como estaban. Se debe mencionar a un grupo de ópticos que trabajaron denodadamente para lograrlo: Castor Ulloa, Antonio Fenoll, Julio Palmer, Carlos Ordovás, Cristobal Garrigosa, Fernando F. Palomero y sobre todo Abel Rodriguez, que fue su primer Decano. Ellos entre otros muchos hicieron posible que el Colegio fuera una realidad.

Nuevas soluciones y productos

En estos años nace una solución óptica nueva y que viene a cubrir una ventana de necesidad al usuario. Me refiero a las lentes de contacto. Los primeros balbuceos se hacen en esclerales y luego poco a poco las corneales. Aun con materiales escasamente evolucionados, en vidrio y metacrilato.

Fue un francés, el Prof. Duragne, quien realizó los primeros cursillos itinerantes. Las lentes conocidas más antiguas fabricadas en España fueron construidas por el polifacético Castor Ulloa.

Publicidad sin medios

Sin embargo son Javier Chamorro y su inseparable Ramón Noguera quienes fundan en 1963 el Laboratorio Conóptica. Siendo muy estimable su labor como pioneros en una industria en la que todo estaba por realizar.

Es a finales de la década cuando empieza a desarrollarse la especialización de contactología y nace el adaptador. Merece remarcar la labor pionera que en este campo realizó Juan Delgado Espinosa. Fue suya la iniciativa de trabajar en centros especializados. Sus conocimientos y su sentido del marketing lograron dar un gran impulso a la contactología y fue vivero de ópticos que le siguieron.

Inversiones Industriales

Con la apertura económica, se instalan nuevas industrias aprovechando el buen momento general de desarrollo del país. A la ya consolidada empresa INDO se unen nuevos actores en lentes oftálmicas como Industrias Prats de Francisco Prats o I. O. Hispano de las hermanas Rosa y María Soldevilla.

S. Barbudo y Game son ejemplos de emprendedores en fabricación de monturas y gafas de sol.

Los espléndidos 70´s

Esta década de claro avance económico, consolida y desarrolla los hitos del sector ya puestos en marcha durante las anteriores.

Escuela Universitaria de Óptica.

Por fin en 1972 se alcanza la meta tan largamente deseada. Se luchó ante las administraciones de forma intensa pero se logró. Por decreto 2842/72 de fecha 15 de setiembre se disuelve la Escuela de Óptica del Daza de Valdés, creándose simultáneamente la Escuela Universitaria de Óptica, dependiente de la Complutense de Madrid.

Este es seguramente uno de los hitos más fundamentales y trascendentes de nuestra profesión. Como es lógico fue labor de diversas personas pero sin lugar a dudas es Pedro Jimenez Landi, su director, quien más luchó en su consecución.

José María Castivia y Abel Rodriguez

Escuela de Terrassa

Una vez abierto el camino, en el BOE del 18/11/77 se crea la Escuela Universitaria de Óptica en Cataluña, integrada en la Universidad Politécnica y situada en el campus de Terrassa. Uniéndose así a la preexistente de Madrid.

Sus impulsores fueron Julio Palmer y Vicente Masiá, entre otros. Tambien merece mención su primer director José María Canals y por supuesto Carlos Saona como ubicuo profesor en los primeros años.

Una vez abierto el camino fueron sucediéndose con los años nuevas aperturas en distintas universidades: Alicante, Granada, Santiago, Valladolid, etc. La Escuela de Terrassa ha tenido dos grandes directores en su historia, Josep Ribé, que la estructuró en sus inicios, y Joan Salvadó, que ya en los 90 logró ubicarla en el magnífico edificio donde hoy se encuentra.

Por decreto 2842/72 de fecha 15 de setiembre se disuelve la Escuela de Óptica del Daza de Valdés, creándose simultáneamente la Escuela Universitaria de Óptica

S.E.O.

En marzo del 79 se crea la Sociedad Española de Optometría a propuesta del C.N.O.O., con el objetivo de impulsar esta disciplina entre los ópticos como el futuro sectorial necesario. Su primer presidente fue Fernando Alvarez Balbuena. Un gran luchador por la elevación del nivel profesional.

Bastantes años después, en el 2017, y ya con Juan Carlos Martínez del Moral en la presidencia se convierte en Sociedad Científica de Optometría, dependiente ya del Ministerio de Sanidad.

Congresos

Como prueba de madurez se inicia lo que ya ha sido una constante: la celebración de Congresos. En ellos, como en cualquier otro sector, los profesionales se intercambian conocimientos y experiencias. Los primeros fueron en Sevilla, Valencia, San Sebastián, etc. ubicándose de forma itinerante. Más tarde y hasta ahora se centraliza, situándolos en Madrid.

El impulso y organización corresponde al C.N.O.O. Apoyado eso si por la industria del momento que lo financiaba y realizaba exposiciones comerciales paralelas.

Revistas sectoriales

El C.N.O.O. comienza a editar Gaceta Óptica, hoy Gaceta de Optometría y Óptica Oftálmica, como órgano oficial de comunicación sirviendo de lazo de conexión entre los ópticos y entidades afines.

Posteriormente aparecen nuevas revistas: Ver y Oir, Información Óptica, Optimoda, Look Visión, etc. Todas realizan una necesaria labor en la divulgación entre los profesionales de los avances científicos, opiniones, moda, anuncios, publicidad, etc.

Antes de la llegada de Internet se editó durante años la Guia Puntex que sirvió de libro de consulta a todo el sector sobre datos: empresas fabricantes, ópticas por ciudades, nombre de responsables, etc.

Los vertiginosos 80´s

A finales de los setenta y principios de los ochenta existen ataques de profesiones ajenas a la nuestra que pretendieron ocuparnos una parcela de actividad laboral y académica. Incluso llegaron a crear una escuela paralela. Era lisa y llanamente intrusismo legal. Hubo que luchar contra estos hechos en despachos oficiales y administraciones. Al final se llegó a un acuerdo y nuestro justo objetivo se consiguió. Las Escuelas Universitarias de Óptica y Optometría quedaron como únicos centros docentes para egresar futuros profesionales. Destacaron en esta denodada lucha José María Castivia, Eliseo Gómez Lor o Vicente Masiá.

José Luis Collado

Sed de formación

En estos años convivían profesionales de formación ya universitaria junto a otros de procedencia práctica a los que se les había reconocido, como era lógico, sus derechos adquiridos.

Sin embargo, existía un amplísimo consenso en la necesidad de formarse y elevar los conocimientos individuales. Merece comentar los variados cursos y conferencias que se organizaban continuamente por las diversas ciudades españolas y que contaban con gran asistencia. Es de justicia resaltar los cursos itinerantes de optometría que impartió Pilar Chivelet durante algunos años. Contribuyendo a extender los conocimientos de la optometría como base de la profesión.

Asociación de Amigos de las Escuelas de Óptica.

De gran trascendencia fue la creación en 1981 de esta entidad. Nació del buen sentido de un grupo de ópticos y empresarios que comprendieron la necesidad de que la profesión se asentara sobre un soporte científico y que solo la formación adecuada obtenida en las escuelas universitarias de óptica podría proporcionarla.

La asociación dotó durante bastantes años del instrumental necesario y que, por su elevado coste, no podía asumir la universidad. Sin lugar a dudas el impulsor fue José Luis Carceller. Hombre de fuerte personalidad e iniciativa.

En el año 1981, a propuesta de la recientemente creada Feria de Madrid (IFEMA), se realiza la primera ExpoOptica

ExpoOptica

También en el año 1981, a propuesta de la recientemente creada Feria de Madrid (IFEMA), se realiza la primera ExpoOptica. Fue un evento anual durante muchos años, ahora bienal, que evidentemente ha impulsado al sector desde la perspectiva del negocio.

Las primeras ediciones contaron con el empuje de Rosina Gomez Baeza como directora del certamen.

Póster de la Cruzada de Protección Ocular – 25 años cuidando ojos

Avances tecnológicos

Son años donde la tecnología avanza con rapidez. Aparecen nuevos materiales en los diversos sectores. En lentes oftálmicas se extiende el CR39 y sus sucesores, materiales orgánicos que fueron desplazando poco a poco al vidrio mineral hasta hoy que es de uso enormemente mayoritario por sus cualidades de seguridad, ligereza y posibilidades estéticas.

También el nacimiento de las lentes progresivas suponen un antes y un después tanto como solución óptica para el usuario como para la cifra de negocio sectorial.

Trascendente para el mercado de la contactología fue la aparición de las primeras lentes de HEMA y derivados, las conocidas como blandas. Por su mayor facilidad de adaptación y superior comodidad para el usuario se ha extendido ampliamente su uso.

En la oferta de material para monturas y gafas de sol tuvo un gran auge el material Optyl, que por ser inyectado permitía formas y coloridos hasta entonces desconocidas.

Para el gabinete se desarrolla el Refractómetro Automático Electrónico, el Reframatic, que supuso un verdadero despegue en el ejercicio de la optometría. A partir de ese momento la refracción objetiva era fácil y rápida. Igualmente el Tonómetro Sin Contacto amplió las posibilidades de análisis del optometrista.

Asociacionismo comercial

Movido por las inquietudes comerciales y empresariales, se ponen en marcha diversas asociaciones, Algunos empresarios de establecimientos de óptica tienen la iniciativa de unirse en cooperativas para realizar políticas comunes, ya sea en compras, imagen o marketing.

En estos años comienza a funcionar OPAS, embrión de Multiópticas, impulsado por Juan Cámara y dirigida por José Luis Carceller.

También se crea CIONE, seguido luego por otras varias con diversos objetivos y matices.

Por supuesto los fabricantes e importadores no son ajenos a estos movimientos y crean asociaciones como A.E.O. y otras. Su promotor inicial fue Joaquim Gomicia.

Nuevo Plan de Estudios Universitarios

El BOE del 11/09/1982 publica un nuevo Plan de Estudios , en los que por fin se incluye como materias básicas la optometría, contactología, etc, pasando a llamarse Escuelas Universitarias de Óptica y Optometría. Un gran paso. Un paso fundamental que se lo debemos en gran medida a Pedro Jimenez Landi, entonces director de la Escuela de Madrid. Persona humanamente humilde pero dotado de una tenacidad y eficacia envidiables.

Este plan permanece prácticamente inalterable hasta que el Acuerdo Europeo de Bolonia, ya en este siglo, trasforma la Escuela en Facultad de Óptica y Optometría. De diplomatura pasa a grado y de tres a cuatro años lectivos.. Queda así conseguido el objetivo básico por el que se había luchado desde los inicios profesionales.

Aumento de actores

La expansión y apertura de los mercados hace que las empresas ópticas de implantación internacional instalen delegaciones y talleres en España, compitiendo con las ya establecidas. A ello contribuye en buena parte nuestra entrada al Mercado Común Europeo.

El líder mundial en lentes oftálmicas, Essilor, se refuerza en nuestro país teniendo una gran expansión, gracias entre otras cosas a haber sido los inventores en su día de las lentes progresivas. Su director durante muchos años fue Juan Boix.

Algo más tarde entran en competencia Zeiss, Rodenstock o Hoya, potencias a nivel mundial. Con ello se logra una magnífica oferta que, sin lugar a dudas, dio impulso al sector y beneficios al usuario.

Los expansivos 90´s

Son años en los que la economía mundial se expande, gracias en buena parte al libre comercio y la globalización. Como queda dicho, nuestra presencia en el mercado común facilita un indudable progreso en el intercambio de bienes y servicios. España, como nuestro entorno, crece gracias a ello y el sector de la óptica también. La oferta y la demanda aumentan. La competencia es amplia, tanto en producto como en servicios, teniendo sin duda efectos altamente positivos. Son años de importantes crecimientos de negocio.

Como consecuencia de todo ello se da un aumento continuado del número de establecimientos de óptica en todo el territorio nacional. Seguramente nuestras características geográficas y estructurales hacen que se dé la circunstancia de ser uno de los países europeos con mas ópticas por número de habitantes.

En esta década el ejercicio de la optometría se normaliza en manos del óptico, ya mayoritariamente universitario. Y lo que es más importante es plenamente aceptado y valorado por la sociedad.

Al final de la década, en el 98, tiene lugar un logro empresarial asociativo. Se crea, a impulso de José María Candel, la Federación de Asociaciones del Sector Óptico (FEDAO). Nace con el objetivo de sentar en la misma mesa las diversas asociaciones profesionales: fabricantes, cadenas, y grupos, Se buscan objetivos comunes y líneas de actuación.

Todos los participantes del Pensilvania College of Optometry – Colegio Nacional de Ópticos Optometristas

Master del Pennsylvania College of Optometry

Un hito importante en el impulso profesional del ejercicio de la optometría en nuestro país es el Máster impartido por el Pensilvania College of Optometry (USA). Significa tal vez la acción docente más interesante que el Colegio Nacional de Ópticos Optometristas ha aportado a nuestro sector. Se introdujo en España una práctica más clínica, acorde con el modelo anglosajón.

Hizo ver a los profesionales de los años 90 que la experiencia no lo es todo y que la formación en los distintos campos de la optometría es el fundamento para una atención completa a los pacientes. Significó comprender el concepto de salud visual. Supuso en definitiva un punto de vista diferente y más amplio del que existía, potenciando el análisis clínico.

El P.C.O. era en ese momento la institución de más prestigio en USA. En 1990 el Colegio Nacional negoció con ellos las condiciones para obtener este Master. Las clases teóricas se desarrollaron en Madrid y las prácticas fueron impartidas en Filadelfia. La duración era de tres cursos.

En el año 1998 se crea, a impulso de José María Candel, la Federación de Asociaciones del Sector Óptico (FEDAO)

Por parte española, los negociadores del acuerdo y sus impulsores fueron, aparte del decano, Mª Teresa Gonzalvo, Ignacio Ferreira, Juan Carlos Martínez del Moral y Andrés Martinez Vargas. Con la colaboración de Joseph Hartman.

Estos años de actividad estuvieron marcados dentro del C.N.O.O. por la personalidad y el trabajo de José Luis Collado, cuyo decanato fue largo y fructífero. Realizó una labor continuada y tenaz.

El Siglo XXI

Los años transcurridos desde el cambio de milenio se han comportado para nuestra profesión con lógicos cambios, pero tal vez con menos hitos trascendentes. Tres pueden ser la excepción:

Plan Bolonia

En el año 2007 se pone en marcha el acuerdo donde España se incorpora al Espacio Europeo de Educación, más conocido como Plan Bolonia por la ciudad donde se firmó.

El 29 de octubre de ese año nuestro gobierno aprueba un real decreto para dar mayor autonomía universitaria a la hora de diseñar una oferta de titulaciones homologables a las del resto de instituciones europeas. La reforma más visible fue que el grado sustituye a licenciatura y diplomatura, impulsando los master y doctorados.

Las Escuelas Universitarias de Óptica y Optometría pasan a ser Facultades con cuatro años lectivos. Inicia su andadura el curso 2008/2009.

Sin lugar a dudas, es un paso muy trascendente por lo que significa de ampliación de estudios y consolidación profesional.

Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias

Esta ley, la 44/2003 del 21 de noviembre, que regula las distintas profesiones sanitarias en nuestro país, incluye ya la de Óptico Optometrista como una más. Se regula así para el futuro una integración largamente deseada.

Consejo de Colegios

Como paso de puesta al día y madurez de la estructura profesional, en el año 2010 el estamento colegial en coherencia con los planteamientos autonómicos de nuestro país, crea el Consejo General de Colegios de Ópticos Optometristas dentro de la Organización Óptica Colegial.

El óptico profesional debe actuar ante la sociedad para mejorar y potenciar su imagen

Se da así cuerpo y aglutinante a los diversos colegios autonómicos y regionales.
El gran impulsor y artífice fue el ahora presidente Juan Carlos Martínez del Moral. Persona de amplia y dilatada labor histórica en la estructura profesional.

Retos y Oportunidades

Creo que merece la pena ir acabando el artículo dejando a un lado hablar de logros y barreras del pasado y comentar, según mi opinión, los retos y y sus correspondientes oportunidades con los que nos enfrentamos en los próximos años.
La profesión del óptico optometrista es similar a una moneda con dos caras. La estrictamente clínica o de gabinete (servicio) y la meramente comercial o de negocio (producto). Están íntimamente unidas y así deben seguir estándolo.

En la faceta clínica

Considero que en la parte clínica debemos luchar para que el profesional óptico optometrista pueda y consiga ser aceptado, reconocido y contratado por la Seguridad Social de forma habitual y no excepcional como hasta ahora.

Asimismo se debe luchar por implantar de forma general el cobro y facturación del acto optométrico. Se debe dejar pues de regalarlo habitualmente cuando se vende unas gafas o lentes de contacto. Debemos trabajar por que sea mejor estimada aun la labor del profesional en el gabinete. Y será difícil su valoración si se obsequia. Es cierto que se dan pasos en esta dirección aunque aun sean tímidos e insuficientes.

Otro reto de la optometría española es lograr lo que sería un gran avance en el trabajo del gabinete. Me refiero a la instilación de colirios de acompañamiento para el examen y la observación. No se trata de recetar, se trata de ayudarse para una mejor labor en el día a día. Redundará en un beneficio para el paciente por la mayor posibilidad profesional.

Por supuesto, debemos luchar y trabajar para que no vuelvan tiempos pasados de luchas interprofesionales sobre restricciones y límites. Es de justicia indicar que el Consejo de Colegios trabaja claramente en que sea así.

En otro artículo mío anterior (Optimoda 201/2019) ya indiqué la opinión de que el óptico profesional debe actuar ante la sociedad para mejorar y potenciar su imagen. No suficientemente reconocida. Sería conveniente acciones potentes ante los medios de comunicación y las administraciones.

Web de Visión y Vida

En la faceta comercial

Es en esta cara de la profesión donde existe más evidencia de riesgos de futuro. Algunos son:

  • Concentración del negocio minorista en pocos actores. A nadie se le escapan los peligros que este hecho supone. Se da tanto en España como en el resto de Europa.
  • Verticalización galopante y peligrosa. Lo es tanto para el óptico detallista como para el pequeño fabricante o importador.
  • Falta de formación empresarial en el óptico optometrista.
  • Es difícil pero sería conveniente algún tipo de acuerdo ético sobre publicidad, que evitase en lo posible guerras de precios y banalización del producto y el servicio.

Epílogo

Como decía al principio, han ocurrido muchas cosas y hemos realizado otras tantas para que nuestra profesión sea la que es hoy. Se ha conseguido gracias a personas que han trabajado para lograrlo. Unas se mencionan aquí y otras lógicamente no es posible por imposibilidad material y para que el artículo no se convierta en un ladrillo infumable y lo peor de todo, aburrido.

Si lo escrito sirve a algunos recién llegados para conocer su historia profesional, me daré por bien pagado. Y si no fuera así, confieso que me lo he pasado bien escribiéndolo.

Ahora como cada día queda emprender la construcción del futuro. Llevará consigo trabajo, dedicación y mucha pasión.

El camino se hace al andar….


Fuentes fotográficas
– Archivo C.N.O.O.
– Historia Gráfica de la Óptica de J.M. Borja (Ediciones JIM)

Publicidad