La pandemia ha supuesto para los centros formativos un obligado salto a la digitalización para poder seguir impartiendo sus funciones con relativa normalidad. Sin embargo, los retos que impone la digitalización ya no eran nuevos, obligándoles a adaptar sus temarios para unos alumnos que son nativos digitales. Pero, ¿está realmente la formación adaptada a estos retos? Diferentes profesionales nos dan su opinión en esta mesa redonda.

Participantes
  1. Dr. Marc Argilés Sans
  2. Dra. Sara Bueno Fernández
  3. Prof. Isabel Sánchez Pérez
  4. Eloy A. Villegas Ruiz

Esta Mesa Redonda se publicó originalmente en la revista interactiva Optimoda + del mes de marzo.  Puedes acceder a la revista completa aquí.


1Dr. Marc Argilés Sans

Dr. Marc Argilés Sans
Dr. Marc Argilés Sans
Profesor asociado en la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa
Profesor asociado en la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa
(Universitat Politècnica de Catalunya)
IA, robotización, smart glasses, metaverso, etc., son no sólo conceptos abstractos, ilusiones ópticas, sino realidades palmarias. ¿En los planes de estudios actuales que siguen los jóvenes, se han introducido las materias adecuadas para responder a estos retos? ¿Están los actuales responsables de la formación preparados para entender lo que viene?

Des del punto de vista académico para formar a futuros ópticos y optometristas, estas realidades se ven respondidas mediante un conocimiento estricto en visión binocular, percepción visual y la capacidad para saber buscar la literatura científica relacionada. Por ejemplo, en el caso de realidad virtual, se imparten asignaturas relacionadas en visión binocular y la relación entre el sistema de vergencia y acomodación, así como superficie ocular y el estudio de la película lagrimal, y se puede plantear la duda sobre el posible conflicto dentro de una gafa de realidad virtual o en smart glasses. Esta base, junto con la capacidad de buscar literatura científica, ayuda a los futuros ópticos optometristas a responder sobre la salud visual mediante las nuevas tecnologías. Por otro lado, en la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa, se ha diseñado, en el marco de la Tesis de la profesora Eulalia Sánchez, leída recientemente, el primer laboratorio de España para el estudio de la movilidad que permite la validación de ayudas a la discapacidad visual como smart glasses. Esto ha supone contar entre los docentes con profesionales especializados en el área.

En el caso concreto de su centro formativo, ¿imparten ya materias que contemplen estos retos tecnológicos?

En relación con la realidad virtual se imparten en la asignatura de terapia visual del grado y máster en Óptica y Optometría. También en las asignaturas de atención a la Baja Visión y la Discapacidad Visual se imparten contenidos relacionados.

Puesto que los alumnos que se están incorporando a los centros formativos son ya nativos digitales, ¿esperan que en su formación ya aparezcan estos desafíos? ¿De alguna forman realizan algún tipo de prospección para recoger las inquietudes de los alumnos, tanto de los que ya se están formando como de los potenciales?

En la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa (FOOT), dentro de la Universidad Politécnica de Cataluña, siempre existen unas encuestas al finalizar la docencia en el cual los alumnos pueden plasmar las inquietudes en las asignaturas. Por otro lado, la Facultad participa activamente en grupos de trabajo que nuestra Universidad está iniciando con el objetivo de promover una transformación del modelo docente que se adapte a la situación actual y futura: por un lado, que los futuros estudiantes son nativos digitales y, por otro, que las metodologías docentes de secundaria en Catalunya ya se han adaptado a esta realidad. En este sentido, estamos trabajando para transformar, de la mano de la UPC, el modelo docente en los próximos años.

«Creo que las nuevas tecnologías de inteligencia artificial ayudarán al óptico optometrista en su labor de sanitario, pero no llegarán a sustituirlo de forma integra»

En su opinión, ¿la importancia, la praxis, del profesional optometrista, está en peligro en el futuro? ¿La revisión y el diagnóstico sobre las deficiencias visuales, lo acabará haciendo la IA, un robot, un Avatar? Las nuevas tecnologías en un futuro más o menos lejano, ¿pueden en buena medida, desdibujar el rol del óptico?

A nivel personal creo que no, si que es verdad que habrá que actualizarse en conceptos para entender y adaptarse como profesionales de la salud visual con estas tecnologías, pero la figura del óptico-optometrista no creo que esté en peligro. Creo que las nuevas tecnologías de inteligencia artificial ayudarán al óptico optometrista en su labor de sanitario, pero no llegarán a sustituirla de forma íntegra. De la misma forma que avanza la medicina donde se incorpora nuevas tecnologías en su diagnóstico y tratamiento, la profesión del óptico optometristas deberá hacer lo mismo, pero no es excluyente. Habré, eso sí, que trabajar para reforzar la formación de los futuros profesionales en dos ejes básicos: por un lado, la competencia para entender e interpretar los resultados de los equipos de diagnóstico y, por el otro, las habilidades de trato y comunicación con los pacientes, con el objetivo de comprender bien sus necesidades y síntomas, confrontarlas con el diagnóstico y proponer y explicar el diagnóstico. En un mundo muy tecnológico, el trato humano de calidad será un valor muy destacable.

La pandemia ha provocado un salto de gigante en el ámbito de la digitalización. ¿De qué forma está alterando, modificando, la forma en que se estudia en 2022 en su centro de formación?

En el caso de la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa (FOOT) el aprendizaje académico de los estudiantes se ha regulado en base a las autoridades sanitarias, del cual se adaptaron las clases en directo y online (streaming) en la mayoría de los cursos y manteniendo la mínima presencialidad con todas las medidas sanitarias reguladas. El hecho de cambiar la modalidad de clases más digitalizada ha hecho que se propicie el material docente online. En todo momento la Facultad priorizó la presencialidad para aquellas actividades docentes que más la requieren que son, en orden de importancia: las prácticas de las asignaturas clínicas (con pacientes), las prácticas de las pre-clínicas (entre estudiantes) y los seminarios y problemas de las básicas.

2Dra. Sara Bueno Fernández

Sara Bueno
Dra, Sara Bueno
Responsable de Unidad Docente Óptica, Optometría y Audiología en la Fundación Universitaria San Pablo CEU.
Directora del Grado de Óptica y Optometría.
Profesora Adjunta Área de Óptica.
Responsable de Unidad Docente Óptica, Optometría y Audiología en la Fundación Universitaria San Pablo CEU.
IA, robotización, smart glasses, metaverso, etc., son no sólo conceptos abstractos, ilusiones ópticas, sino realidades palmarias. ¿En los planes de estudios actuales que siguen los jóvenes, se han introducido las materias adecuadas para responder a estos retos? ¿Están los actuales responsables de la formación preparados para entender lo que viene?

Los estudios de Óptica y Optometría deben estar siempre actualizados y contemplar las últimas/nuevas tendencias y avances tecnológicos. Algunos de estos conceptos afectan a aspectos relacionados con el trabajo del alumno como estudiante: usos de foros, plataformas, sesiones online, aplicación de nuevas tecnologías, programas, aplicaciones…. Conocerlos y utilizarlos contribuirá a que los sepan después aplicar en cada uno de los campos de desarrollo profesional que les esperan a la salida.

Por ejemplo, la pandemia trajo consigo un empujón “a la fuerza” que hizo que todos, profesores y alumnos, de un día al siguiente pasásemos de las aulas a dar y recibir las clases a través de diferentes métodos y plataformas digitales.

“En el CEU creemos y apostamos firmemente porque el futuro de la educación debe estar guiado por la innovación tecnológica, ligada tanto a la enseñanza como al aprendizaje»

Esto, que nos vino en ese momento impuesto por la situación, en muchos aspectos docentes y alumnos lo hemos adoptado ya como forma habitual de trabajo. Y se ha quedado. Así las clases, reuniones o tutorías, además de su forma presencial, afortunadamente ya recuperada, mantienen la posibilidad que utilizamos a diario, de la videoconferencia, para los alumnos que, por ejemplo, deben guardar una cuarentena o están fuera de la universidad por otra causa. También utilizamos la posibilidad de dejar esas clases y tutorías grabadas en un repositorio, para que otro perfil de alumno, el semipresencial que está trabajando a la misma hora que se imparte, pueda, cuando llega a casa, o en el fin de semana, ponerse al día de lo que han hecho sus compañeros en el aula.

Los alumnos conocen, manejan y ven a lo largo de las diferentes asignaturas, procedimientos robotizados asociados con la fabricación de productos relacionados con la óptica, también aprenden, conocen y manejan equipos de medida en las prácticas que se manejan con programas informáticos (de captura de imagen, de fotografía, de medida de parámetros, de pruebas clínicas); otras veces utilizan para sus trabajos y para los trabajos en equipo, programas y aplicaciones que facilitan y mejoran sus resultados. Hacen algunas prácticas de realidad virtual con programas de 3D…en fin, intentamos que estén al día, porque quedarse atrás en este aspecto sería algo realmente complicado para estos jóvenes cuando se enfrenten al mercado laboral.

Incluso, la Fundación Universitaria San Pablo CEU, está desarrollando actualmente, como proyecto de innovación docente, un prototipo de Metaverso Universitario CEU, con la finalidad de poner a disposición de su comunidad educativa una herramienta docente orientada al futuro de la educación. Ahí tendrá el alumno una plataforma centralizada para conocer las instalaciones de la universidad y su entorno, realizar gestiones administrativas, dar acceso a servicios de la universidad y de terceros y, por último, posibilitar la interacción con el mundo real.

En resumen, en el CEU creemos y apostamos firmemente porque el futuro de la educación debe estar guiado por la innovación tecnológica, ligada tanto a la enseñanza como al aprendizaje.

Bueno, como se suele decir, “a la fuerza ahorcan”… Nosotros ya contábamos años antes de la pandemia con una potente plataforma de Campus Virtual, entre otras herramientas digitales, pero, teniendo a los alumnos en el aula, no habíamos tenido la necesidad de explorar, conocer y aplicar todas sus posibilidades.

La necesidad hizo que nos preparásemos rápidamente y cuando durante el confinamiento terminaban las clases online a los alumnos, empezaban las clases online a los profesores, para instruirnos en el manejo de todas las posibilidades de las aplicaciones disponibles.

Así, parte de las prácticas (en las biosanitarias como óptica no muchas, por sus características), uso de foros, realización de exámenes con vigilancia remota, entre otros temas, fueron aspectos que aprendimos a manejar y que ahora forman parte de las posibilidades que podemos ofrecer al alumnado.

Contamos con un elenco de Embajadores Digitales de cada uno de los programas y aplicaciones que constantemente nos ofrecen a los profesores nuevas formaciones para utilizar y exprimir al máximo las posibilidades que existen y que, además, ante cualquier duda o cuestión que nos surja, también nos lo resuelven en tiempo récord.

Lo último que hemos hecho ha sido crear un equipo de Embajadores Digitales Alumnos. Es decir, alumnos responsables de conocer al dedillo cada una de las posibilidades de todas las herramientas a su disposición y que ofrecen formaciones y resolución de dudas a sus propios compañeros. A los alumnos a veces les cuesta menos acudir a un compañero que a un profesor para que le ayude o resuelva según que dudas.

Creo que esto de estar avanzando con el día a día en cierto modo nos garantizará estar preparados para poder asumir lo que vendrá más adelante.

En el caso concreto de su centro formativo, ¿imparten ya materias que contemplen estos retos tecnológicos?

Por todo lo anterior, creo que la respuesta que se deduce es que sí.

Profesores y alumnos estamos preparados para este reto y en nuestros centros utilizamos e impartimos materias utilizando estas nuevas tecnologías.

Y todo ello bajo la batuta un Vicerrectorado de Transformación Digital, que promueve y supervisa todos estos temas.

Puesto que los alumnos que se están incorporando a los centros formativos son ya nativos digitales, ¿esperan que en su formación ya aparezcan estos desafíos? ¿De alguna forman realizan algún tipo de prospección para recoger las inquietudes de los alumnos, tanto de los que ya se están formando como de los potenciales?

Efectivamente, ellos son nativos digitales y sin embargo, muchos de los profesores no lo somos y claro, nuestro esfuerzo es mayor para mantenernos a la última…

Pero muchas veces nos sorprende que estos nativos digitales luego no tienen el manejo y el control que a lo mejor se les supone “de nacimiento”. Son muy hábiles utilizando programas, juegos, creando sus vídeos, fotos, estando activos en las redes sociales… pero no se les ha ocurrido que puedan incorporar o aplicar eso, que consideran ocio, a su aprendizaje.

“Los estudios de Óptica y Optometría deben estar siempre actualizados y contemplar las últimas/nuevas tendencias y avances tecnológicos»

Nuestra labor pasa entonces por enseñarles, por ejemplo, cómo utilizando la aplicación con la que graban vídeos cortos para subir a sus redes sociales, pueden hacer unos trabajos estupendos de los que les pedimos en algunas de las materias de estudio. Cuando consiguen unir esas dos piezas en su cabeza, nos encontramos con que hacen trabajos que nos sorprenden, de verdaderos profesionales.

En su opinión, ¿la importancia, la praxis, del profesional optometrista, está en peligro en el futuro? ¿La revisión y el diagnóstico sobre las deficiencias visuales, lo acabará haciendo la IA, un robot, un avatar? Las nuevas tecnologías en un futuro más o menos lejano, ¿pueden en buena medida, desdibujar el rol del óptico?

Hay algunos aspectos que el paso del tiempo y el avance en todas las áreas, inexorablemente van a cambiar: no sirve de nada el enfadarse por ello… Y todos tenemos que estar preparados para esos cambios y para adaptarnos a ellos, no se puede siempre nadar a contracorriente.

Pero otros, como son la atención directa al paciente, la realización de ciertos procedimientos clínicos y, sobre todo, el contacto directo de la persona con su profesional del cuidado de la visión, no podrán ser sustituidos por una máquina.

“Detrás de la IA, el robot o el Avatar habrá siempre alguien que le haya dado las pautas: recordemos que todo ello es algo creado por el hombre»

El óptico optometrista es el que debe crear y fortalecer ese nexo de confianza y necesidad de contacto con su paciente en los aspectos insustituibles, para que los cambios tengan un impacto mínimo en su actividad como agente especializado en la atención primaria de la salud visual y en la adaptación de los medios para lograr las mejores opciones de corrección o tratamiento para cada caso.

Detrás de la IA, el robot o el Avatar habrá siempre alguien que le haya dado las pautas: recordemos que todo ello es algo creado por el hombre. Así que, dejemos, si es el futuro, que aquellas labores de las que estas nuevas tecnologías nos puedan descargar, nos dejen espacio y tiempo para dedicarnos a las labores más específicas, directas, cercanas, insustituibles: la parte humana. Si somos capaces de fortalecer eso, no solo no nos desdibujaremos, sino que adquiriremos renovada importancia en nuestro quehacer al frente del cuidado de la visión.

La pandemia ha provocado un salto de gigante en el ámbito de la digitalización. ¿De qué forma está alterando, modificando, la forma en que se estudia en 2022 en su centro de formación?

Creo que en gran medida, todo lo que he dicho en las anteriores preguntas contesta a esta última. Si, nos ha cambiado y mucho, hemos aprendido y adoptado nuevas formas de dar clases, de reunirnos, de contactar con nuestros alumnos de forma individual o en grupos, de enseñar ciertas partes de las materias utilizando tecnologías diferentes, de examinar sus conocimientos, de que ellos estudien los contenidos. Y eso ha llegado de repente, pero se ha quedado.

Pero cuando a principios de este curso, regresaron ya los alumnos al aula, de forma presencial, las expresiones de alegría que se veían en los ojos, por encima de las mascarillas, nos han demostrado que somos seres sociables y que necesitamos ese contacto. Por eso una máquina, una plataforma virtual, un equipo de IA, son herramientas que debemos saber manejar y aplicar en nuestro día a día, pero el contacto del alumno en clase con sus compañeros, con el profesor… igual que el del optometrista con su paciente, tienen un punto insustituible, que viene determinado por la propia naturaleza humana: somos seres sociales por naturaleza.

3Prof. Isabel Sánchez Pérez, PhD

Isabel Sánchez Pérez
Decana de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense de Madrid UCM.
Decana Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense de Madrid
IA, robotización, smart glasses, metaverso, etc., son no sólo conceptos abstractos, ilusiones ópticas, sino realidades palmarias. ¿En los planes de estudios actuales que siguen los jóvenes, se han introducido las materias adecuadas para responder a estos retos? ¿Están los actuales responsables de la formación preparados para entender lo que viene?

Muchos de esos conceptos son realidades que en algunos casos aún no han llegado a la formación de una manera robusta. Otras como la robotización o la digitalización sí que forman parte de la formación de nuestros jóvenes. Pero esto es el inicio de un cambio tecnológico que hará que en los próximos diez años sea factible que exista formación en metaverso o que se utilice la IA para mejorar algunas técnicas clínicas o incluso la información que reciban los alumnos.

“En nuestro centro tenemos una gran inquietud por adaptarnos a los nuevos desafíos»

Considero que en los últimos dos años ha habido un salto cualitativo y cuantitativo en la formación recibida por parte de los docentes para adaptarse a la nueva realidad. Quizás nos falta aún mucho camino por recorrer, al igual que le falta a estas nuevas tecnologías para implantarse por completo, pero vamos por el buen camino.

En el caso concreto de su centro formativo, ¿imparten ya materias que contemplen estos retos tecnológicos?

En nuestra Facultad aún no han sido instauradas materias en el plan de estudio que sean específicas de la implantación de estas nuevas tecnologías en el ámbito de la optometría. Pero sí que muchas de las asignaturas se están actualizando y adaptando a esta nueva realidad dentro de sus programas docentes.

En nuestro centro tenemos una gran inquietud por adaptarnos a los nuevos desafíos. Y tanto nuestra Facultad como la Universidad Complutense se están adaptando a paso rápido a la digitalización.

“Hay que recordar que la mayoría de la práctica clínica del optometrista es psicofísica y por tanto requiere de una interpretación que la tecnología no es capaz de hacer»

Puesto que los alumnos que se están incorporando a los centros formativos son ya nativos digitales, ¿esperan que en su formación ya aparezcan estos desafíos? ¿De alguna forman realizan algún tipo de prospección para recoger las inquietudes de los alumnos, tanto de los que ya se están formando como de los potenciales?

La Facultad cuenta con un sistema de calidad que entre otras funciones tiene la de recoger la opinión de todos los colectivos involucrados en el funcionamiento del centro como son alumnos, profesores y personal de administración y servicios. Las encuestas que se piden rellenar a los alumnos tienen en cuenta todos los aspectos relacionados con su formación (fortalezas y debilidades) y también sus sugerencias de mejora.

En su opinión, ¿la importancia, la praxis, del profesional optometrista, está en peligro en el futuro? ¿La revisión y el diagnóstico sobre las deficiencias visuales, lo acabará haciendo la IA, un robot, un Avatar? Las nuevas tecnologías en un futuro más o menos lejano, ¿pueden en buena medida, desdibujar el rol del óptico?

No lo creo. Es muy posible que las competencias sean más especializadas y que tareas como la refracción estén más automatizadas, pero siempre con la interpretación del profesional. Hay que recordar que la mayoría de la práctica clínica del optometrista es psicofísica y por tanto requiere de una interpretación que la tecnología no es capaz de hacer.

Es posible que algunas tareas clínicas que realiza el optometrista puedan ser automatizadas como parte de la refracción. Esto ya lo tenemos en la actualidad con instrumentos que son capaces de hacer una refracción objetiva y subjetiva automatizada. Pero estos instrumentos hacen lo mismo que otros que llevan instaurados mucho tiempo, como por ejemplo los topógrafos, de los cuales el papel del optometrista es interpretar los resultados obtenidos y decidir cuál será la prescripción final. Creo que la IA viene para ayudar a mejorar la eficacia de los tratamientos propuestos por el profesional de la visión más que para sustituirnos.

No creo que desdibujen el rol del óptico. Como he dicho antes, vienen para complementar. Es muy posible que haya tareas que se automaticen como pasó hace años con el montaje de gafas. Pero hay otras que no serán posibles y lo que favorecerán las nuevas tecnologías será la especialización del optometrista en tareas como la contactología, la terapia visual, la baja visión o la visión binocular, entre otras. Por otro lado, el futuro profesional de los optometristas también estará ligado al desarrollo de esas nuevas tecnologías, donde se precisará del conocimiento óptico y clínico para poder diseñar y optimizar los nuevos instrumentos.

La pandemia ha provocado un salto de gigante en el ámbito de la digitalización. ¿De qué forma está alterando, modificando, la forma en que se estudia en 2022 en su centro de formación?

Efectivamente la pandemia ha provocado una implantación muy acelerada de nuevos métodos de docencia que se adaptarán a la situación que hemos vivido. Durante los primeros meses se pasó de una presencialidad completa a una docencia virtual completa para poder finalizar el curso académico de 2019-2020.

En el siguiente curso trabajamos en una docencia semivirtual donde algunos alumnos tenían una formación completamente presencial (como los alumnos de 1º de Grado) y otros que combinaban ambas docencias, presencial y virtual. En el curso académico actual hemos vuelto a la presencialidad, pero es cierto que estamos aprovechando todo lo aprendido en el último año y medio para complementar la formación presencial con un mayor uso del campus virtual. En definitiva, la digitalización forzada nos está ayudando a mejorar la formación completando la formación presencial.

4Eloy A. Villegas Ruiz

Eloy A. Villegas Ruiz
Eloy A. Villegas Ruiz
Decano de la Facultad de Óptica y Optometría. Universidad de Murcia
Decano de la Facultad de Óptica y Optometría. Universidad de Murcia
IA, robotización, smart glasses, metaverso, etc., son no sólo conceptos abstractos, ilusiones ópticas, sino realidades palmarias. ¿En los planes de estudios actuales que siguen los jóvenes, se han introducido las materias adecuadas para responder a estos retos? ¿Están los actuales responsables de la formación preparados para entender lo que viene?

En los planes de estudio actuales se incluye la formación fundamental, tanto desde un punto de vista óptico-optométrico como de percepción visual, para entender el funcionamiento de estos sistemas. El funcionamiento específico de cada uno de estos sistemas se va introduciendo poco a poco en diferentes asignaturas, sobre todo en seminarios y en prácticas. Por ejemplo, en nuestra facultad hemos introducido recientemente algunas prácticas con un simulador visual de óptica adaptativa (VAO, Voptica SL) que permite ver a través de un sistema cómo verá un paciente con diferentes alternativas ópticas después de una cirugía refractiva o de cataratas. En el campo de la baja visión, hemos adquirido unas gafas electrónicas transparentes de realidad aumentada (Retiplus, Plusindes SL), que captura las imágenes de video que el usuario tiene delante y las presenta en tiempo real en la zona óptima para el paciente. Además, también se utilizan herramientas digitales y de realidad virtual (Visionary Tool SL) para los tratamientos más avanzados en terapia visual y eyetrackers para el estudio de la motilidad ocular.

Los actuales responsables de la formación están preparados para entender lo que viene, aunque depende de la especialidad de cada docente. Pero en nuestra facultad, la mayoría de los profesores están muy abiertos a aprender nuevas cosas y en especial todo aquello relacionado con el ámbito digital, tanto para docencia como para la aplicación práctica clínica y en investigación.

En el caso concreto de su centro formativo, ¿imparten ya materias que contemplen estos retos tecnológicos?

Materias específicas como tal, no. Pero como he apuntado anteriormente, sí que en varias de ellas se incluyen algunos temas y prácticas en los que se explican y se aplican estas tecnologías. De todas formas, quizá sería interesante plantear una asignatura específica para aglutinar todo este tipo de dispositivos.

“La mayoría de los profesores están muy abiertos a aprender nuevas cosas y en especial todo aquello relacionado con el ámbito digital»

Puesto que los alumnos que se están incorporando a los centros formativos son ya nativos digitales, ¿esperan que en su formación ya aparezcan estos desafíos? ¿De alguna forman realizan algún tipo de prospección para recoger las inquietudes de los alumnos, tanto de los que ya se están formando como de los potenciales?

Las salidas profesionales del óptico-optometrista están muy dirigidas a la práctica asistencial en el ámbito clínico, por lo que en principio nuestros alumnos esperan que los formemos para trabajar con pacientes y, por lo tanto, debe ser un mundo real y no se plantean de partida el uso de dispositivos virtuales para su trabajo. Somos algunos docentes, los que conscientes y participes de los avances en la investigación y en la tecnología aplicada a la óptica y la visión, los que intentamos introducir estos elementos en la formación con el fin de favorecer el progreso en el ámbito de la visión.

En el centro, todos los años realizamos una jornada de empresas, dirigidas a los estudiantes de tercer curso, en las que participan ópticos-optometristas que trabajan en diferentes sectores describiendo sus experiencias profesionales. A través de las intervenciones y las participaciones en las discusiones y debates por parte de nuestros estudiantes, se recogen sus inquietudes.

“No cabe duda de que los nuevos dispositivos digitales supondrán una ayuda importante para mejorar la asistencia optométrica que se da a los pacientes»

En su opinión, ¿la importancia, la praxis, del profesional optometrista, está en peligro en el futuro? ¿La revisión y el diagnóstico sobre las deficiencias visuales, lo acabará haciendo la IA, un robot, un Avatar? Las nuevas tecnologías en un futuro más o menos lejano, ¿pueden en buena medida, desdibujar el rol del óptico?

No. Como todas las profesiones sanitarias en las que se debe tratar directamente con los pacientes, el optometrista seguirá siendo necesario para diagnosticar, medir y tratar las disfunciones visuales, corregir con lentes oftálmicas y de contacto, así como medir y valorar la función visual y las estructuras del ojo. Todas estas tareas seguirán siendo inevitablemente presenciales, tanto en los establecimientos de óptica como en clínicas y consultas oftalmológicas.

No cabe duda de que los nuevos dispositivos digitales supondrán una ayuda importante para mejorar la asistencia optométrica que se da a los pacientes. Sin embargo, la presencia del optometrista seguirá siendo imprescindible para tomar las medidas, aplicar los tratamientos pertinentes e interactuar con los pacientes para conseguir un servicio asistencial óptimo.

Obviamente las nuevas tecnologías van a ayudar al optometrista en sus tareas profesionales desde dos puntos de vista: por una parte, podrá reducir el tiempo dedicado a algunas rutinas, y por otra, algunas tecnologías permitirán profundizar más en el diagnostico, predicción y prevención, suponiendo una mejora en la salud visual de los pacientes. Por lo tanto, el rol del optometrista no se verá desdibujado, sino todo lo contrario, debido a su formación mixta en óptica, optometría y oftalmología, será capaz de adaptarse a las nuevas tecnologías con suma facilidad, progresando su rol hacia una mayor cualificación y siendo más relevante en ámbito asistencial de la visión.

La pandemia ha provocado un salto de gigante en el ámbito de la digitalización. ¿De qué forma está alterando, modificando, la forma en que se estudia en 2022 en su centro de formación?

Durante la pandemia, desde nuestro centro, gracias al trabajo de los servicios informáticos y digitales de la Universidad de Murcia, y a la colaboración de todo el profesorado, no se interrumpieron las clases teóricas, que pasaron directamente a ser online a través del campus virtual de nuestra universidad. Cuando se recuperó la presencialidad limitada, parte de los estudiantes asistían presencialmente a las aulas, mientras el resto podía seguir las clases online gracias a los dispositivos digitales (cámaras, micrófonos y aula virtual) que se desplegaron por todas las aulas. Una vez recuperada la presencialidad total, estos dispositivos nos permiten seguir retransmitiendo online los seminarios o conferencias que creamos oportunos, pudiendo llegar a cualquier parte del mundo, además de poder ofrecer en ocasiones excepcionales la posibilidad de seguir las clases online a los estudiantes. Incluso desde antes de la pandemia, en nuestro centro ya teníamos experiencia en docencia virtual, ya que nuestro curso de adaptación de la diplomatura al grado lleva años emitiéndose online, y desde el curso 19/20 ofertamos el máster en Optometría Aplicada con clases teóricas online, retransmitidas en directo, que además quedan disponibles en el campus virtual para los estudiantes que no han podido asistir en directo.

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