La fusión de dos gigantes de la envergadura de Essilor y Luxottica ha supuesto un auténtico terremoto para el sector. En esta mesa redonda destacados profesionales expresan su punto de vista sobre este asunto, con posiciones que comprenden desde los que no contemplan con buenos ojos una concentración tan grande en el mercado hasta los que creen que puede contribuir a la dinamización del sector.

Mesa redonda publicada en la revista Optimoda edición 204 correspondiente al cuarto trimestre 2018

1Alfons Bielsa

Alfons Bielsa
Óptico-optometrista colegiado
Óptico-optometrista colegiado

La fusión de dos grandes empresas complementarias del sector óptico creando un grupo internacional con 140.000 empleados y una cifra de negocios de 15.000 millones de euros o más es ciertamente inquietante.
La unión del mayor proveedor de lentes oftálmicas con el principal suministrador de gafas en todo el mundo no tengo claro que sea, precisamente, una buena notícia para el sector, castigado por una feroz competencia.
La creación de oligopolios o monopolios es tan inquietante como preocupante. Estas fusiones implican que productos de primera necesidad como son las gafas graduadas queden mayoritariamente en manos de un gigante mundial, que dominará el mercado y las tendencias.
Según recientes estudios, 6 de cada 10 personas necesitan gafas, y las ventas en los países en desarrollo están creciendo a gran velocidad, por lo que el pastel es muy tentador para adquirir la mayor porción, priorizando criterios comerciales por encima de criterios profesionales.
Con este operación, existe un riesgo de que la nueva compañía Essilor Luxottica pueda desbancar perfectamente la óptica tradicional como la conocemos en la actualidad e instalar sus propios puntos de venta, como ya está ocurriendo en otros países, con un servicio completo y unos márgenes muy superiores por la venta directa. Por otra parte, el control del producto y la marca con el mínimo riesgo representa una gran ventaja. La venta de lentes de contacto “low-cost” en la web también está ligada al grupo con esta fusión, por lo que el paper del óptico optometrista como prescriptor queda diluido.
Claro está que no podemos poner puertas al campo y hay que adaptarse a los nuevas tiempos, pero los grandes siempre jugarán con ventaja.

2Luis Rozados

Luis Rozados
Director General de Federópticos
Director General de Federópticos

En principio no lo sabemos a ciencia cierta cual será el efecto exacto. Pero sin duda será un “holding” de una gran dimensión, que tendrá un peso específico muy grande y un alto poder de negociación, que perderemos el resto de agentes del sector.
Si nos atenemos a las declaraciones oficiales del Sr. Sagniëres y el Sr. Del Vecchio, piensan en un nuevo modelo de negocio que aproveche las oportunidades del sector, totalmente integrado verticalmente y que aglutine lentes, monturas y distribución física y olnline. Esto implica que será el primer Grupo del sector con estas características y que entrará a competir directamente con todos, incluso con la distribución. De la forma en que lo haga en cada país dependerá la repercusión en el sector.
Con estos datos objetivos, no es difícil pensar que implicará un reajuste de márgenes y de cuotas de mercado en el resto de agentes del sector y, por tanto, un mayor incremento del nivel competitivo. En un sector maduro como el nuestro, esto significa un mayor nivel de competencia que se recrudecerá, más aún, si además unimos a esto la venta por internet. Solo en el hipotético caso de que sean capaces de generar un aumento de la demanda, esto será compensado.
Por otra parte, competir verticalmente también origina otros costes y otras rentabilidades; entrar en distribución no es fácil hoy día, mas si existe una alta competencia y guerra de precios.
Siguiendo este análisis, la conclusión más obvia es que nos enfrentamos a un nuevo escenario, con gran incertidumbre y más nivel competitivo. Estos factores no dan tranquilidad a las empresas. Además, esto generará otro reparto de ingresos y/o rentabilidades y al resto del sector nos obligará a adaptarnos a esa nueva situación, en función de nuestras características. Será un cambio profundo a medio plazo y el tiempo dirá si una simple amenaza o una gran amenaza y si será posible buscar oportunidades para el resto.  Pero está claro que habrá un antes y un después de este hecho.

3Eva Ivars

Eva Ivars
CEO de Afflelou España
CEO de Afflelou España

Es cierto que Luxottica es el mayor fabricante mundial de gafas y Essilor es líder en producción y comercialización de lentes. Luxottica, además, tiene una amplísima red de tiendas a nivel mundial, con lo cual se produce una verticalización completa de la cadena, desde la fabricación a la venta directa al cliente.
Su fusión podría debilitar a algunas empresas del sector óptico si dependen en exceso de sus marcas, tanto en monturas como en cristales, ya que serán un actor con peso a la hora de fijar las normas del mercado.
Por ello, creemos que es fundamental contar con marca propia innovadora dentro de la compañía, consiguiendo así reducir el posible impacto de esta fusión. Es cierto que dicho impacto dependerá esencialmente de las futuras políticas comerciales de Luxottica y Essilor para defender y apoyar el canal que les ha hecho crecer en el pasado y que cuenta con miles de profesionales esenciales para defender los valores de sus marcas.
En nuestro caso, un importante porcentaje de ventas de gafas (monturas) son de marca propia (www.afflelou.es/gafas-graduadas/), lo cual es una ventaja para todos nuestros actuales y futuros franquiciados, que consiguen subirse al carro del éxito como el que vivimos con Smart Tonic. En el futuro continuaremos en esta línea y seguiremos innovando en la oferta de productos y servicios de calidad (www.afflelou.es/pide-tu-cita/) ofrecidos por nuestros franquiciados como siempre hemos hecho.

4Lluís Puig

Lluís Puig
Óptico-optometrista colegiado
Óptico-optometrista colegiado

Llevo más de 38 años de ejercicio, y desde siempre, tanto Luxottica como Essilor eran y son empresas referenciales en la profesión, colaborando, ofreciendo los mejores productos, innovadores, de calidad y apoyados con sus marcas siempre de gran nivel.
Siempre han estado a nuestro servicio, y a nuestro lado, para lograr la confianza y dar servicio a nuestros pacientes/clientes, por interés, faltaría más, totalmente legítimo.
Los ópticos-optometristas hemos sido los profesionales que han aconsejado y adaptado sus productos, y gracias a nuestra formación y experiencia se ha logrado el fin común de nuestra razón de ser, la satisfacción de lograr solucionar necesidades.
Nosotros prescribimos y adaptamos productos que son personalizados, necesitan un profesional, y más siendo la salud lo que hay en juego, nos necesitan y nosotros a ellos,
Ahora, todos tenemos la sensación, creo que real, que en el escenario comercial y la relación personal del intercambio se están cambiando las reglas.
Todo es global, las velocidades y las distancias de las relaciones, el conocimiento, se han acelerado. Nunca había existido como ahora tanto acceso al conocimiento.
No creo que Essilor necesite a Luxottica ni Luxottica a Essilor, aunque está claro que juntos son más grandes, son mejores y pueden seguir creciendo más rápido. No se quitan mercado el uno al otro, y la sinergia es clara. La economía de costes es evidente, al menos teórica.
De entrada, nosotros, los O-O, estamos al margen de la unión, pero cuando más sofisticados, personalizables y tecnológicos son los productos, más necesitan de profesionales para adaptarlos; sólo puedo ver un futuro con nuestra intervención.
A la visión, cada vez, por la tecnología, se le exige más calidad y esfuerzo, y cada vez los humanos, ya desde niños, necesitan nuestra intervención para la mejora, compensación o eficiencia de la salud visual.
O sea, el tándem Essilor/Luxottica y O-O seguirán siendo colaboradores.
Otro aspecto es el comercial: yo creo que la tendencia, cortoplacista, en rentabilidad individualista de empresas y fondos de inversión, que están gestionando cadenas de óptica, se ha apoderado de nuestro sector.
Estas empresas tienen como objetivo aumentar a toda costa cuota de mercado, lo hacen con gran publicidad e incidiendo en el precio o la oferta, si puede con la marca a comercializar o con cualquier tipo de producto.
Su objetivo es lograr tamaño, mercado y eso redunda en capacidad de negociación frente a las marcas, como Essilor y como Luxottica. Acaban teniendo una posición dominante en la negociación, que puede hasta costar la viabilidad de los proveedores.
Alguna reflexión deberemos hacer en la corporación de O-O sobre el tema: no es lógico crear desde la profesión expectativas de oferta y descuento constante  a la población.
Precio bajo, grandes descuentos, promociones constantes, hacen que quede en segundo plano nuestro oficio y prestigio, en una fatiga en la relación con nuestro paciente/cliente.
Nuestro consejo y relación emocional queda enturbiada, la expectativa no se centra en nuestro servicio, hay incluso desconfianzas.
Essilor/Luxottica verticalizará y/o prescindirá en mayor o menor grado de nosotros, buscando alternativas de llegar al consumidor, siempre en función del valor que nosotros aportemos a la empresa, y nosotros podremos disfrutar de ser “partners” exclusivos de estas u otras empresas de su nivel, siempre que seamos valiosos. Si no aportamos valor, ¿de qué nos podremos quejar ni exigir ?

5Lluís Bielsa Elies

Lluís Bielsa Elies
Óptico-optometrista colegiado
Óptico-optometrista colegiado

En todos los sectores económicos en el más amplio sentido se producen fusiones de grandes empresas para constituir otras aún más grandes y, por tanto, con mayor poder y capacidad de influir en los mercados. En nuestro sector la fusión de ambas empresas puede implicar unos efectos que, muy probablemente, son incapaces de prever la mayor parte no sólo de sus cuadros directivos sino también de los propios altos ejecutivos por algo tan básico como la ausencia de información de fondo, una ausencia que creo forma parte de la misma funcionalidad macrocorporativa. En el nudo estratégico de las grandes empresas se procura que cada parte de la macroestructura esté al corriente de lo que debe saber para funcionar eficientemente pero, a la vez, no se considera prudente ir más allá, quizá porque la misma dinámica de gestión es tan rápida que un conocimiento demasiado repartido haría perder eficiencia y sorpresa o quizá porque la posibilidad de respuesta de los inversores dificulte una programación que se supone eficiente. Incluso dentro del núcleo director, las grandes transformaciones teóricamente programadas pueden llegar a adquirir algo parecido a una vida propia capaz de escaparse de su propio control, obligándole a rediseñar nuevas estrategias.
No podemos hacer nada, por tanto, frente a esta dinámica. La posibilidad de distribución vertical, por ejemplo, puede implicar un riesgo para la libertad real de elección en el sentido de que el sector óptico puede acabar en manos de dos o tres operadores en su mayor parte. Digo en su mayor parte porque soy de los que pienso que, aquellos ópticos optometristas independientes o relativamente independientes(grupos de compra), que asuman clara y explícitamente la prioridad profesional frente a la comercial, es decir, aquellos establecimientos ópticos orientados al servicio y a la dispensación óptica de calidad, mantendrán su cuota de mercado. Pensemos que un protocolo completo de examen exige un espacio, una tecnología, una formación y un tiempo de dedicación al cliente que, hoy por hoy, no se encuentra en las cadenas de ópticas básicamente comerciales, salvo que cobren servicios profesionales aparte. El objetivo del modelo óptico comercial es vender gafas como si fueran objetos y, por tanto, cuanto más rotación y menos tiempo para el cliente, mejor. Por esa razón, aunque estas grandes fusiones no me entusiasmen, también entiendo que, ante una dinámica inevitable, la conducta inteligente es valorar nuestro potencial profesional y desarrollarlo, asumiendo perder una cuota de mercado pero ganando aquella parte del mismo que valora la salud visual por encima de otras consideraciones.
Como reflexión final, dar por supuesto que una fusión de este tipo podría dar lugar a comercializar aún más el sector de la salud visual es presuponer estrategias por parte de Essilor Luxottica que entiendo no cuadrarían, al menos hoy por hoy y por lo que me parece percibir en su filosofía de empresa. Ambas corporaciones y especialmente Essilor que es la que más conozco, transmiten unos valores profesionales y de saber hacer que conectan muy bien con el modelo de establecimiento óptico cuya prioridad no es limitarse a vender; me resultaría difícil que esto cambiase por estrategias de mercado. Sinceramente, creo que incluso en el no deseado escenario de la distribución vertical, seguirían respetando el valor de marca y, muy probablemente el modelo profesional al menos en su planteamiento general; otra opción no cuadraría con su propio concepto de valor añadido.

6Carmen García

Carmen García
Óptico-optometrista colegiada. Centro Óptico Optométrico La Estrella
Óptico-optometrista colegiada.
Centro Óptico Optométrico La Estrella

La fusión de Essilor con Luxottica me produce una cierta inquietud, al conformarse una empresa líder en los dos sectores, monturas y cristales, que surten al óptico minorista.
Esta concentración, una empresa creo de 15.000 millones de euros, conlleva riesgos de establecimiento de ópticas directas, aumentando la competencia, tanto por las posibilidades de publicidad, redes, etc… como por el beneficio obtenido de la verticalización de la venta, que podría llegar a ser muy negativo para los Establecimientos Sanitarios de Óptica independientes.

7Florent Carrière

Florent Carrière
Óptico-optometrista colegiado. Director general de MIOPTICO GROUP
Óptico-optometrista colegiado.
Director general de MIOPTICO GROUP

Para nosotros los ópticos esta fusión es un terremoto. No entiendo cómo el control de la competencia ha podido aceptar la fusión de dos líderes mundiales. Nos afecta a todos. En España somos más de 10.000 ópticas, y no sólo grandes grupos, sino que hay muchos ópticos gerentes de un solo punto de venta, además de los fabricantes de gafas y distribuidores.
El futuro pasa por agruparnos entre ópticos independientes para contrarrestar los efectos de esta fusión y aquí, MIOPTICO, club de ópticos –optometristas, tiene puestos todos sus sentidos.

8Eduardo Eiroa Mene

Eduardo Eiroa Mene
Óptico-optometrista colegiado
Óptico-optometrista colegiado

Essilor es la primera multinacional europea fabricante de lentes oftálmicas y posiblemente una de las primeras a nivel mundial; lo mismo sucede con Luxottica, en este caso en lo referente a monturas para gafas graduadas y gafas de sol, por sus ventas y sus marcas.
La fusión de estas dos empresas o absorción de una de ellas por parte de la otra, ha supuesto la creación de una super compañía líder mundial en el sector de la óptica.
A partir de ahora esta compañía nacida de la fusión tendrá la posibilidad de comercializar sus productos en exclusiva, a través de una red propia de establecimientos sanitarios de óptica, o de hacerlo por medio de terceros.
El tiempo nos dirá cuál será su estrategia comercial, pero seguro que adoptarán la que intuyan que les proporcione mayores beneficios.