Publicidad

La vuelta al cole después de unos meses de descanso siempre es difícil para los niños. No solo se enfrentan a la resaca emocional que dejan las vacaciones, sino que también existe la posibilidad de que tengan que lidiar con otro tipo de consecuencias que trae el verano.

La exposición al sol durante horas y el cloro de las piscinas pueden provocar en los niños ojos secos e irritados y sensación de picor, lo que les puede generar mala visión. Por ello, es crucial aprovechar el momento de la vuelta al cole para realizar una revisión visual a los niños y niñas.

Es aconsejable que la primera visita al optometrista u oftalmólogo se realice cuando el niño comienza con la lecto- escritura, si no hay sospecha previa, y, desde entonces, llevar a cabo un examen visual anual

Los datos del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas afirman que uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema de visión sin diagnosticar, y que alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales. Por esa razón, una visita al optometrista u oftalmólogo antes de volver a las clases detectará cualquier posible anomalía visual, a la que se le podrá poner remedio a tiempo.

La prevención es esencial para evitar problemas oculares; es por eso que Alicia Escuer, directora técnica y de formación de Óptica & Audiología Universitaria, recomienda una serie de pautas para prevenir rápidamente estos problemas oculares en niños y niñas:

Es aconsejable que la primera visita al optometrista u oftalmólogo se realice cuando el niño comienza con la lecto- escritura, si no hay sospecha previa, y, desde entonces, llevar a cabo un examen visual anual, que permita controlar la evolución de la visión.

Mantener la distancia adecuada con las pantallas: las distancias mínimas recomendadas serían: la televisión debería situarse entre 2-3 metros, las tablets y móviles, entre 35-40 cm, los portátiles a 50 cm y los ordenadores de sobremesa entre 60-80 cm.

Descansar la vista: Seguir la regla del 20-20-20, que nos indica que debemos relajar la vista 20 segundos cada 20 minutos mirando un punto lejano (20 pies, 6 metros).

Adoptar una postura sana: Tener la espalda a 90 grados y mantener los pies en el suelo. Esto se aplica especialmente cuando los pequeños están haciendo los deberes, ya que muchos tienen la tendencia de acercarse demasiado al papel para escribir o leer.

Utilizar en medida de lo que se pueda la luz natural: Aun así, en casos donde la luz es escasa, se recomienda la iluminación artificial, incluso cuando están expuestos a una pantalla. Resulta contraproducente quedarse totalmente a oscuras delante de una pantalla, puesto que el impacto lumínico es mucho más fuerte. Siempre se debe situar la fuente de luz en un punto que no produzca reflejos ni la tapemos con nuestro cuerpo.

Usar gafas de sol: Son necesarias todo el año, tanto en niños como en adultos. Alicia Escuer recalca la importancia de que sean homologadas, ya que es la forma de asegurarse que cumplen con los estándares de calidad de la Unión Europea.

Cuidar la higiene de las manos: Los niños se pasan el día tocando todo, ya que es una de las etapas del desarrollo del niño que implica la necesidad de exploración y aprendizaje directo. Una buena pauta de higiene incluye no tocarse los ojos con las manos sucias.

Una buena alimentación: Añadir alimentos ricos en vitamina A, como la zanahoria, grasas saludables para ayudar a la absorción de los betacarotenos y cítricos ricos en vitamina C.

Publicidad