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Fabio Delgado tiene claro que forma parte una profesión que está en continua evolución y que, por lo tanto, hay que estar siempre con los ojos y los oídos bien abiertos. Esta curiosidad, este deseo de conocimiento le ha llevado no solo a ser el director técnico de Cottet, sino también a ser el tesorero del Colegio de Ópticos Optometristas de Catalunya; una atalaya desde la que le gustaría contemplar una mayor implicación con los organismos por parte de los profesionales.

Llevas más de 34 años en el sector, ¿lo sabes todo del mismo?

Como dijo Sócrates: ‘Sólo sé que no sé nada’. Yo lo expresaría como: cuanto más sé, más consciente soy de todo lo que me falta por saber. Hay que estar con los ojos y oídos abiertos a lo que nos rodea.

Estamos en un sector en constante evolución, con sus amenazas y oportunidades, y conformarse con lo que crees saber es poco. La experiencia te da la capacidad de ver en perspectiva y de analizar la información, pero no el conocimiento. Tenemos que estar a pie de calle, escuchando a nuestros P.U.C. y a la sociedad en general, que es donde está nuestra fuente de conocimiento.

Por otro lado, hay que estar al día de todo lo que nos aporta la investigación. He utilizado las siglas P.U.C. que escuché de un compañero hace poco y hacen referencia a: Paciente Usuario Cliente. Me parece absurda la discusión que a veces tenemos sobre si las personas que entran en nuestros establecimientos de óptica son pacientes, clientes…

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Te diplomas en 1988. Casi 35 años después, ¿en qué ha cambiado de forma fundamental el conocimiento sobre la optometría?

Es curioso, pero en la optometría, como ocurre en otros campos, hay cosas que han evolucionado de manera exponencial, mientras que otras son iguales que a principios del siglo pasado.

Nuestros gabinetes incorporan tecnología de última generación, pero para hacer la prescripción final seguimos realizando una serie de pruebas como el subjetivo que no han cambiado en más de 100 años. Hemos incorporado un montón de maquinaria innovadora pero el resultado final sigue pasando por el ‘mejor o peor’ de siempre, preguntado de mil maneras diferentes.

«Tenemos que trabajar a fondo para explicar a la sociedad las oportunidades que les ofrece trabajar en el mundo de la óptica»

Pero lo que creo que ha cambiado de manera fundamental en los últimos años, y queda mucho por hacer, es el reconocimiento de la optometría por parte de la sociedad. La figura del óptico optometrista está cambiando y ya es reconocida como el especialista que cuida de la visión por una buena parte de la sociedad, pero no de toda. Aún nos queda mucho trabajo por hacer en este sentido.

Además de óptico optometrista, atesoras profundos conocimientos en audiología. Tu experiencia, tus conocimientos en esta materia, ¿son paralelos o posteriores a tu diplomatura en la FOOT?

No me considero un experto en audiología, mis conocimientos de audio son básicos. Mi trabajo está centrado en las áreas de visión.

Tu interés en el conocimiento de estos dos vitales sentidos, como son la vista y el oído, ¿se producen por tradición familiar o existe de repente en tu juventud, el descubrimiento de que podrían significar una experiencia laboral atractiva, interesante, útil a la sociedad, bien retribuida económicamente? ¿Por qué el Fabio óptico y no un Fabio economista, por ejemplo?

Fabio Delgado
Fabio Delgado, director técnico de Cottet

Mi padre trabajó en Indo durante más de 35 años por lo que en casa ya se hablaba a menudo de óptica. Aunque tengo que decir que no fue mi primera vocación. Cuando entré en la universidad hice un año de químicas, pero me di cuenta de que no era lo mío y decidí pasar a óptica.

La verdad es que no tenía muy claro lo que quería hacer, supongo que, por la edad, aunque mi padre me asesoró y me ayudó a decidirme y por ello decidí dedicarme a este sector. Aquí sigo desde entonces.

En todo caso, en la actualidad, son tantas las opciones que tienen los jóvenes que inician estudios universitarios que parece complicado que opten por nuestro sector. Tenemos que trabajar a fondo para explicar a la sociedad las oportunidades que les ofrece trabajar en el mundo de la óptica, empezando por decir que la profesión de óptico optometrista tiene pleno empleo.

Con respecto a ser economista…. difícil. Me gusta la lógica de los números y después de haber estudiado algo de economía me parece que, aunque se utilicen los números, la economía no tiene ninguna lógica.

Colaboras en una institución. Tu día a día laboral se produce en un sancta sanctorum del sector. Eres el director técnico del grupo de ópticas Cottet. Cuál es tu pulsión ¿Ego desmedido? ¿Responsabilidad? ¿Compromiso?

Responsabilidad y compromiso seguro. Ego desmedido, creo que eso quien mejor lo puede decir son mis compañeros, aunque no tengo esa sensación. Mirarse todo el día a si mismo me parece muy aburrido.

En todo caso tengo la ventaja de que me encanta mi trabajo y como hay que trabajar sí o sí, mejor hacerlo en algo que te lo pases bien. Disfruto planteándome retos y en mi trabajo son constantes. En el ADN Cottet está escrito como vital el estar al día de todas las novedades del sector y ver cómo las trasladamos al quehacer diario de nuestros centros. La incorporación de novedades es abrumadora y la capacidad de incorporarlas limitada lo que hace que resulte apasionante mi trabajo.Fabio Delgado director técnico cottet

Como director técnico de unas ópticas legendarias, tienes la obligación que las mismas ofrezcan “lo último” en tecnología, servicios, logística, etc. Un gran reto, ¿verdad?

Como he comentado me encantan los retos. El mundo de la tecnología va a tal velocidad que es difícil intentar estar al día de todas las novedades, pero tenemos que estar.

Para Cottet lo primero y principal es dar el mejor trato y servicio a nuestros P.U.C. Esto se basa en tener todas las novedades técnicas que aporten valor a nuestro trabajo y que nuestros equipos humanos estén al día con los nuevos conocimientos y técnicas. Pero la pega es clara, todo pasa por invertir. El verbo invertir en un negocio siempre va acompañado del verbo amortizar y el hándicap es que, es tan alta la velocidad en innovación, que se hace difícil conjugar los dos verbos a la vez.

¿Y qué cotas últimamente alcanzadas por la optometría y la audiología entiendes que son “lo último”?

Por si no nos ha quedado claro estamos en plena pandemia de miopía. Es emocionante ver como en muy poco tiempo hemos asimilado el problema que se nos viene encima y nos hemos puesto a trabajar para dar soluciones.

«Tenemos que seguir formándonos para mantener la aptitud, la capacidad para hacer bien nuestro trabajo, y tener la actitud que nos permita ser técnicos y comerciales a la vez»

Se están publicando de manera constante estudios, disponemos de maquinaría en gabinete para su medición y control, tenemos más conocimiento que nunca sobre la miopía, aplicamos nuevas técnicas de seguimiento y disponemos de soluciones ópticas; todo esto en muy poco tiempo. Es un claro síntoma de que nuestro sector está muy vivo. Hablar de lo último en optometría es difícil porqué seguramente cuando se publique esta entrevista, lo que os haya dicho, se verá superado por algo nuevo.

Existe la impresión de que en las ópticas su personal, en su mayoría, está bien preparado en aspectos técnicos. Pero en cuanto a los comerciales, es decir a la explotación como negocio de estos establecimientos, la cosa ya no pinta tan bien. ¿Verdad o mentira?

Creo que el problema está en la concepción para mi errónea de que ser técnico o clínico no es comercial. Existe la idea que si pones mucho empeño en ser muy técnico en tu trabajo en el gabinete vas a limitar las posibilidades de venta y vas a perder la perspectiva comercial del establecimiento.

Personalmente pienso que ocurre todo lo contrario. El conocimiento de cuáles son las necesidades del negocio y las mejores ventas salen hechas del gabinete. Que es necesaria la formación comercial para trabajar en nuestro sector en los establecimientos de óptica, seguro; pero también para hacerlo en la industria, dedicarse a la formación.

En todos los ámbitos vivimos de vender algo, ya sea un producto, nuestra experiencia, nuestro conocimiento o nuestro tiempo. Ahora ya no nos podemos conformar pensando que los conocimientos que adquirimos en la carrera son suficientes para desarrollar nuestra labor. Tenemos que seguir formándonos para mantener la aptitud, la capacidad para hacer bien nuestro trabajo, y tener la actitud que nos permita ser técnicos y comerciales a la vez.

Normalmente cuando una persona entra en una óptica y desea mejorar la calidad de su visión, días y ochocientos o mil euros más tarde, sale de las mismas viendo mucho mejor. ¿Pero la obtención de esta mejoría no es un poco cara?

Caro o barato todo depende de la necesidad. Siempre se pone el ejemplo si una botella de agua a 100 euros es cara. Todos nos llevamos las manos a la cabeza si vemos ese precio en el súper de la esquina. Pero si estamos en medio del desierto con cientos de kilómetros de arena y sólo arena a nuestro alrededor, es posible que ya no lo veamos tan caro.

Si ponemos encima de una mesa unas gafas y decimos que valen 800 euros lo normal es que la mayoría piense que es cara. Pero si somos capaces de explicar que gracias a esas gafas mejorarás tu calidad de vida porque podrás trabajar, conducir seguro, leer, aprender, ver la tele, ir al cine y disfrutar de todas las cosas que te rodean por menos de lo que vale un café al día, seguramente no parecerán tan caras.

Las soluciones ópticas que ofrecemos ya sean gafas, lentes de contacto, audífonos, etc. hay que ponerlas en su justa perspectiva. Buena parte de tener esa buena calidad de vida depende de lo que vemos u oímos y justo es lo que nosotros ofrecemos. ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar por disfrutar de la vida?

Volviendo al tema de la preparación comercial de los ópticos. En el último Fórum de gafas y lentes de mayo pasado, colaboraste como conferenciante con un tema de sumo interés: la venta de sol graduado en las ópticas. Y explicaste de forma clara y contundente el alto potencial de crecimiento que puede significar para su cuenta de resultados si los ópticos se lo toman en serio ¿Te han hecho caso?

Espero que sí o al menos que se lo hayan planteado. Durante la pandemia uno de los productos más castigados fueron las gafas de sol. Además, ya lleva años perdiendo peso en nuestro sector porqué es un producto que vendemos en óptica pero que tiene muchos más canales de distribución, más y menos recomendables para la salud de nuestros ojos: tiendas de moda, supermercados, farmacias, quioscos, grandes superficies, gasolineras, top manta e internet.

Durante este verano ha habido una recuperación de las ventas y es lógico pensar que pueda seguir en los próximos meses. Tenemos que ser proactivos y argumentar porqué sigue siendo importante adquirirlas en establecimientos de óptica. Hay que comunicar la importancia de la personalización de las gafas de sol. Tratarlas como un producto de prescripción que requiere el asesoramiento profesional que sólo pueden dar los establecimientos de óptica.

Otro segmento, quizás no con tanto potencial de aumento de ingresos, serían las premontadas. ¿Que esta venta también se produzca en las farmacias qué impresión te causa?

Siendo sincero es que el concepto de premontadas me parece un error. Veo muy difícil justificar todo el trabajo de personalización que hacemos en los establecimientos de óptica para acabar diciendo que la solución necesaria es que una persona se quede con unas gafas que ya están hechas.

Antes hablábamos de que tendríamos que conseguir que las gafas de sol fueran un producto de prescripción. Y es que la existencia de los establecimientos de óptica se justifica en la necesidad de aportar soluciones personalizadas. ¿Qué sentido tiene que haya ópticas cuando se puede solucionar la necesidad visual con un producto que puede coger cualquiera de un estante? Todos estamos muy preocupados por la venta de productos de óptica por internet y planteamos como solución del problema la prohibición, que haya leyes que persigan la venta por internet.

Pero por otro lado comercializamos soluciones ópticas que cualquiera puede coger de un estante sin que sea necesaria nuestra intervención profesional. No tiene sentido. Ese tipo de servicio o venta lo hace mucho mejor, más rápido, más barato y cómodo para el P.U.C., Amazon que cualquier establecimiento de óptica. Ofrecer una premontada con prescripción lo puedo entender como una solución de emergencia, pero para muy pocos casos y siempre como algo excepcional.

Estamos en el último tramo del año. Se dibuja ya en el horizonte cercano, el 2023 ¿será una ecuación, con muchas o pocas incógnitas?

Llevamos mucho tiempo viviendo con múltiples incógnitas. Antes sabíamos cuando eran las épocas con más trabajo y las épocas valle. Sabíamos al empezar en año que julio era el gran mes y noviembre era un mes flojo. Ahora las ventas se han aplanado durante todo el verano y noviembre ha pasado a ser un mes con mucho peso. Ya hemos hablado de que los cambios son constantes y que crecen de manera exponencial.

Tenemos que acostumbrarnos a vivir con incertidumbre y con buena cintura para todos los cambios que puedan venir. En Cottet llevamos más de 120 años ofreciendo servicios ópticos y hemos tenido que adaptarnos a muchos cambios, vivir con incertidumbres y aquí seguimos. Tenemos que ser proactivos y estar preparados para todo lo que nos venga.

Hagamos un poco de futuro. Hay profecías que indican que las nuevas tecnologías acabarán al menos con algunas de las funciones que hoy hace el óptico. ¿Estás de acuerdo?

No. Las nuevas tecnologías van a reforzar más el trabajo de los ópticos. Todas las herramientas que se están incorporando sirven para aportar más conocimiento, de manera más fiable y rápida. Ganamos tiempo de calidad para dar mejor servicio.

Se quiera o no, el análisis de la visión pasa por decisiones finales que son subjetivas y dependen del criterio profesional. Los robots son capaces de hacer las trabajos mecánicos y repetitivos mucho mejor que cualquier humano, pero no son creativos, ni imaginativos. Y aunque no lo parezca nuestra labor como optometristas tiene aspectos fundamentalmente creativos.

Ya hemos comentado que la prueba final y más importante para decidir qué solución visual vamos a dar es el subjetivo, una prueba que depende de respuestas de pura apreciación personal. Al final, el óptico optometrista decide cuál es la mejor solución utilizando pruebas objetivas, subjetivas y su propio criterio creativo. Por ahora todo esto está muy lejos de lo que puedan hacer los robots.

En tu opinión, ¿cuáles son los principales retos que se le plantean al sector a medio plazo?

Sigo pensando que hay mucho trabajo en el reconocimiento social del óptico optometrista. Como he comentado se ha hecho mucho trabajo para conseguirlo, pero aún nos falta. Y no sólo dentro de los establecimientos sanitarios de óptica, sino también en toda la estructura sanitaria ya sea pública o privada, dentro de hospitales y en los centros de atención primaria.

«En Cottet llevamos más de 120 años ofreciendo servicios ópticos y hemos tenido que adaptarnos a muchos cambios, vivir con incertidumbres y aquí seguimos»

Por otro lado, está cómo va a evolucionar la oferta que damos al mercado. Todo indica que hay una saturación de establecimientos sobre todo si lo comparamos con otros países próximos con una ratio de habitantes por óptica muy superior. Asimismo, esto está provocando una falta de profesionales y queremos que la universidad genere más. Pero ¿dónde tenemos el problema, en la falta de profesionales o en el exceso de establecimientos? Siendo sincero no tengo una respuesta clara, pero tenemos que ser conscientes que necesita una solución.

Se me ocurren unos cuantos más. Lo dejamos para otra ocasión.

Otra de tus actividades y además con alta responsabilidad es tu labor como tesorero del Col·legi de Ópticos y Optometristas de Catalunya. En el que hay que destacar que es un Col·legi con gran dinamismo y servicios para sus colegiados. Para los colegiados, ¿qué aspectos destacarías como los más ventajosos?

Uno de los puntos que nos hace fuertes como profesión es el estar colegiados. Entiendo que para muchos pueda parecer inútil, pero se equivocan. Muchas de las profesiones con más importancia en nuestra sociedad son colegiadas. Partimos de que queremos que se nos considere profesionales sanitarios y todas las profesiones sanitarias son colegiadas.

Fabio Delgado tesorero COOOC
Sede del Col·legi d’Òptics Optometristes de Catalunya en Barcelona

Bajo mi punto de vista los Colegios y el Consejo de Colegios que los agrupa ofrecen a sus colegiados de manera simple: conseguir mejorar el reconocimiento social de la profesión, establecer las relaciones con las diferentes organizaciones gubernamentales y asegurar la formación continuada de los ópticos optometristas. Estas tres áreas de trabajo son los pilares fundamentales para reforzar una profesión que quiere tener su sitio en el futuro.

Ser tesorero te hace vivir en primera persona el funcionamiento de un Colegio profesional. ¿Crees que hoy en día el óptico sigue valorando la función de los Colegios o te gustaría que se implicasen más?

La verdad es que me gustaría ver más implicación. Yo mismo llegué al colegio porqué me preguntaron si quería ayudar y aquí estoy. Como he comentado tengo la sensación de que mucha gente está colegiado más por obligación que por convencimiento y tenemos que conseguir que esa forma de pensar cambie.

Hay muchas ventajas en ser una profesión colegiada y la realidad es que no podemos ejercer como ópticos optometristas sino estamos colegiados. Por decirlo de una manera simple, aunque tengas la carrera no eres óptico optometrista hasta que te colegias y eso es bueno, nos hace una profesión fuerte ante la sociedad, comprometida con mejorar su labor y con un código deontológico pensado en proteger a los ciudadanos.

Siempre terminamos con la misma pregunta. ¿Eres feliz?

Mucho. Tengo una familia a la que quiero un montón y aún me aguanta, una profesión que me encanta y me apasiona y todo un mundo por ver y descubrir. Sería muy ingrato por mi parte no ser feliz.


Esta entrevista se publicó originalmente en la revistaOptimoda+ Octubre? ¡No te la pierdas!

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