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La Asociación de Miopía Magna con Retinopatías (AMIRES) y la Fundación Cione Ruta de la Luz, han firmado un convenio de colaboración en virtud del cual, y a partir del final de 2020, la Fundación Cione Ruta de la Luz adquiere el compromiso de proporcionar asesoramiento y las corrección ópticas necesarias (montura y lentes oftálmicas) adecuadas a la situación visual de personas con mopía y otros problemas de refracción, que se hallen en situación de vulnerabilidad derivados por AMIRES, especialmente niños y niñas.

Por su parte,  AMIRES, dentro de su proyecto Miradas, con el que pone solución a los problemas visuales de las personas que lo necesiten y no cuentan con recursos, se compromete a acreditar esa situación de vulnerabilidad y hacer un seguimiento apoyando en todo el proceso a la persona beneficiaria.

El acuerdo tiene ámbito nacional y una duración inicial de dos años. Con el fin de garantizar la atención de estas personas y evitar su desplazamiento, la cooperativa pone a disposición del proyecto no solo las ópticas de la Fundacion Cione Ruta de la Luz, sino también las de las de la cooperativa, en los casos necesarios.

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Para Javier García, presidente de AMIRES, la corrección óptica adecuada de la miopía en el caso de niños y niñas, “es fundamental para minimizar el desarrollo de ésta y que evolucione hacia una miopía magna, además de favorecer el proceso de aprendizaje”.

Además, insiste en que “uno de cada diez niños/as con miopía, acabará desarrollando miopía magna”. La actual pandemia ha acentuado el problema económico que sufren las familias con personas afectadas de miopía y otros problemas visuales, puesto que la crisis del COVID19 les obliga a priorizar sus recursos. “Cuando la elección es entre comer y tener un techo o la visión, no hay alternativa posible. Por eso, el acuerdo adquiere en este momento una especial relevancia”, añade.

Por parte de la Fundación Cione Ruta de la Luz, ha firmado el acuerdo su presidente, Ismael García Payá. “En este momento, en el que la pandemia ha ralentizado la dimensión internacional de la Ruta de la Luz, nos parece fundamental ayudar en la cercanía, a personas, y especialmente a niños y niñas, que lo necesitan. Gracias a este esfuerzo conjunto, esperamos contribuir a despejar, siquiera un poco, el futuro de estas personas”, señala el presidente.

Además, Cione y la Fundación Ruta de la Luz, van a  recabar todos los datos estadísticos de las revisiones, tales como el tipo de ayuda proporcionada, tipo de graduación u otros, con el fin de que la asociación pueda utilizarlos tanto para el seguimiento futuro de los casos como para incorporarlos a próximos estudios sobre la patología.

En 2020, la Fundación Cione Ruta de la Luz cumple 20 años. En las últimas dos décadas, ha llevado a cabo 56.000 revisiones ópticas en todo el mundo, entregado más de 20.000 gafas nuevas a personas que las necesitaban. “Esto es solo el comienzo. El mundo necesita, ahora más que nunca, de ópticos buenos que acerquen la salud visual a quienes no tienen acceso a ella”, concluye García Payá.

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