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El 20% de los miopes de entre 15 y 25 años supera ya las cuatro dioptrías, acercándose a lo que se considera niveles de riesgo. Esta es una de las conclusiones que se extraen de la encuesta realizada por el COOOC y contestada por cerca de 1.600 jóvenes durante el mes de enero.

La miopía es una de las grandes pandemias que enfrentan las sociedades actuales. La realidad en España es que solo uno de cada cuatro universitarios tiene buena visión, teniendo en cuenta que el 85% de los que tienen problemas visuales es miope.

Para Alfons Bielsa, presidente del COOOC, “la sociedad actual no ha entendido la gravedad de la amenaza a la que nos enfrentamos, dado que estamos ante una generación que padece una miopía alta, en muchos casos patológica, y que, de no tomar medidas, supondrá un alto coste social para el estado en su etapa adulta”.

Una de las causas puede ser la falta de sistemas de alerta temprana y de prevención. Por ejemplo, se sabe que ocho de cada diez miopes tenía antecedentes familiares, por lo que deberían haber sido menores ‘monitorizados’ desde sus primeros años de vida.

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Sin embargo, el gran desconocimiento social relativo al cuidado de la salud visual hace que solo a uno de cada diez se le detectara su problema visual en una revisión optométrica periódica. El resto lo detectó por sí mismo, al percatarse de que su visión lejana no era nítida.

Lluís Bielsa, vicepresidente del COOOC, explica que seis de cada diez jóvenes son ya miopes en España y, contrariamente a lo que se pensaba anteriormente, ahora sabemos que este problema visual no se estanca en la veintena. Por eso, al 40% de los miopes mayores de 20 años les ha seguido aumentando la miopía durante los últimos dos años, cuando se esperaba que se detuviera. Esto nos hace temer que, si no empezamos a frenar el desarrollo de la miopía en los más pequeños, una vez llegados a su etapa adulta habrán superado los niveles de riesgo en muchos casos”.

Joan Gispets, decano de la FOOT explica que “debemos esperar un alto porcentaje de miopías superiores a las cinco dioptrías. Es decir, personas que multiplicarán por más de 40 sus posibilidades de sufrir un desprendimiento de retina o por más de 100 las de padecer una maculopatía miópica. Es preciso tomar medidas para frenar este incremento.

Según el COOOC, el grave problema se encuentra en la desinformación: casi el 46% de los miopes universitarios desconoce que existen técnicas destinadas a frenar el crecimiento de la miopía. Además, el 70% siguen sin saber que un ojo miope puede padecer patologías visuales en el futuro.

La miopía el mal del siglo XXI

“Debemos trabajar de la mano de las autoridades sanitarias en la información y concienciación social, ya que hace más de una década que especialidades como la ortoqueratología, las lentes blandas de desenfoque, o los tratamientos con atropina están disponibles para ayudarnos a frenar esta pandemia. Si no logramos que las familias, los educadores, las autoridades y el resto de profesionales sanitarios conozcan esta información cada vez que se les presente un nuevo caso, no lograremos frenar esta lacra y viviremos un futuro muy incierto, con una muy mala calidad de vida y un alto gasto que nosotros creemos insostenible”, concluye Alfons Bielsa.

El COOOC ha llegado a un acuerdo con la FOOT de la UPC para la puesta en marcha de un estudio científico sobre la miopía y las técnicas para detener su crecimiento, ya que es un problema visual que afecta, actualmente, a más de dos millones de personas en Catalunya.

Paralelamente otras entidades de carácter social, como la Asociación de utilidad pública Vision y Vida, de la que tanto la Facultad como el Colegio forman parte, comparten la misma preocupación.

Por ello acaban de lanzar una campaña de concienciación sobre los peligros de la miopía y una serie de consejos para prevenirla y controlarla.

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