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Expertos de Cottet Óptica y Audiología advierten que la prevención con controles de la visión periódicos pueden evitar la miopía o reducir la progresión en niños y jóvenes.

La principal causa del incremento de la miopía, además de factores hereditarios, tiene que ver con el tiempo que los niños se ocupan en tareas de visión próxima especialmente con dispositivos electrónicos. Pasar más tiempo en espacios abiertos con luz solar reducirá el riesgo de sufrir miopía.

Cottet Óptica y Audiología alerta sobre la importancia de realizar revisiones oculares anuales para reducir posibles deficiencias, que pueden minimizarse con la detección temprana.

Muchas enfermedades oculares se presentan sin tener síntomas en las etapas iniciales, como es el caso del glaucoma y la retinopatía diabética. La detección y tratamiento tempranos pueden reducir el riesgo de discapacidad visual o pérdida de visión permanente.

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Expertos advierten además, que las exploraciones oculares son necesarias para toda la población, si bien hay factores de riesgo que deben tenerse muy en cuenta como antecedentes hereditarios u otros factores ambientales como la sobre exposición a dispositivos digitales que pueden ser desencadenantes de defectos en la visión.

En edad infantil es fundamental la detección precoz para minimizar posibles problemas de aprendizaje.

Miopía, un problema de salud pública

Cottet reafirma los datos recogidos en el último Congreso Internacional de Optometría, Contactología y Óptica Oftálmica, OPTOM 2018, que apuntan que la miopía está ya considerada como un problema de salud pública debido a los altos niveles de prevalencia e incidencia que tiene en numerosos países.

Actualmente, la prevalencia de la miopía en los países desarrollados varía entre un 20 y un 40% según la edad, mientras que en algunos países asiáticos se han reportado niveles superiores al 95% en determinados grupos poblacionales. Resulta también alarmante el elevado número de personas que puede desembocar en la deficiencia visual o la ceguera debido a la presencia de una alta miopía. Todos estos datos mantienen a la miopía en el punto de mira de la comunidad científica y clínica, elaborando investigaciones de la máxima evidencia para determinar las causas, los factores de desarrollo y los mejores tratamientos que controlen su progresión.

Fabio Delgado, director óptico de Cottet, confirma los datos que se desprenden del informe realizado por Ophthalmology, una de las revistas científicas más importantes del mundo de la visión, sobre la creciente prevalencia a nivel mundial y tendencia de evolución de la miopía y alta miopía hasta 2050.

Los datos apuntan que la miopía y la miopía alta mostrarán un aumento significativo en la prevalencia a nivel mundial. Cerca de 5.000 millones de persones serán miopes en 2050, 4.758 millones de personas con miopía (49.8% de la población mundial; y 938 millones de personas con miopía alta (9.8% de la población mundial).

El número de personas con pérdida de visión resultante de la miopía alta aumentaría 7 veces desde 2000 a 2050, y la miopía se convertiría en la principal causa de ceguera permanente en todo el mundo. Se calcula que En Europa del Oeste el porcentaje será superior al 50%.

Las cifras revelan que la miopía empieza en la infancia y progresa durante toda la adolescencia y en la mayoría de los casos aumenta hasta acabar el crecimiento.

Tener una miopía alta comporta un riesgo alto de padecer enfermedades como: glaucoma, cataratas, desprendimiento de retina o maculopatía miópica; que pueden provocar ceguera.

Hay métodos y tratamientos que pueden prevenirla o reducir su progresión en niños y jóvenes, factor muy importante para evitar tener alta miopía.

Cambios en el estilo de vida y las revisiones periódicas podrían reducir sustancialmente el número de personas con miopía y alta miopía.

Enrique Jiménez, óptico del Servicio de Oftalmología en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, se hace eco de algunos estudios, artículos y publicaciones, que hablan que al final de esta década aproximadamente un tercio de la población, sufrirá de miopía. La principal causa del incremento de la miopía es el crecimiento del globo ocular, de su longitud axial.

Pero este incremento no se puede atribuir únicamente a razones genéticas, existen otras razones de gran importancia, como el exceso de horas que los niños pasan en tareas de visión próxima ante dispositivos como ordenadores, tablets o móviles, o la falta de exposición de los niños a espacios abiertos y luz solar.

Donald Mutti del Colegio de Optometría de la Universidad Estatal de Ohio en el estudio realizado en 2007 a más de 500 niños concluye  “La solución la tenemos más fácil de lo que creemos, simplemente consiste en controlar más el tiempo que pasan los niños en tareas de visión próxima, especialmente con dispositivos electrónicos, y hacerlos pasar mayor tiempo en espacios abiertos con luz solar. Faltará que el ritmo de vida del siglo que nos toca nos lo permita”.

Importancia de las revisiones periódicas en niños y adultos: prevención y calidad de vida

No solo debemos cuidar nuestra salud visual sino también saber si nuestro sistema visual funciona con el rendimiento adecuado. Es importante asesorarse con profesionales y revisarse la vista con frecuencia según diferentes etapas para una mayor calidad de vida, apunta Fabio Delgado de Cottet.

Según la edad de aparición la miopía puede ser:

  • Congénita: presente desde el nacimiento y persistente durante toda la vida.
  • Juvenil: aparece entre los 6 y los 20 años y va aumentado progresivamente.
  • Tardía: surge entre los 20 y los 40 años, una vez que se ha completado el crecimiento y se han desarrollado todas las estructuras oculares.

Desde que el niño nace cuenta con diferentes elementos ópticos que influyen en la focalización de imágenes en la retina. Suelen tener un grado de hipermetropía y a medida que van creciendo la vista se va ajustando de forma natural. De esta forma en edad preescolar su estado refractivo debería de ser el correcto a no ser que se vea afectado por algún aspecto genético.

“Los familiares y profesores pueden observar ciertas conductas pero son los expertos los que detectarán y tratarán oportunamente posibles anomalías. Es importante tener una buena salud visual y seguir unos hábitos saludables durante toda la trayectoria escolar/académica”, asegura Fabio Delgado.

Las primeras exploraciones deben realizarse a partir de los 6 meses y después anualmente. Durante los primeros años de vida la etapa del desarrollo psicomotriz es muy importante y la visión desempeña un papel fundamental.

Los niños pueden tener algún tipo de anomalía visual sin haber demostrado ningún síntoma aparente, por ello es necesario el control ocular anual para revisar posibles defectos refractivos y prevenir patologías en una edad de desarrollo muy importante.

A partir de los 13 años, los usuarios de gafas o lentes de contacto deben revisarse la vista anualmente para observar posibles variaciones en las dioptrías, si se pueden mejorar hábitos o si todo sigue su curso normal.

Las revisiones periódicas son fundamentales en la detección de problemas visuales

Hasta los 40, las revisiones pueden variar en función de los antecedentes de cada persona, las ametropías y según su historial médico. Se aconsejan revisiones anuales en aquellas personas que puedan presentar mayor riesgo de desprendimiento de retina así como las diabéticas que requieren mayor control por las implicaciones visuales que pueden derivar de la patología.

A partir de los 50 se aconseja revisarse la vista cada año. Es muy probable que exista un déficit en visión próxima, pero lo más importante es prevenir posibles patologías. El mayor riesgo es cuando se presentan aquellas que no dan sintomatologías como el glaucoma, hipertensión ocular o degeneración macular. Se han de revisar por tanto tensión ocular, nervio óptico y valoración del campo visual para adelantar diagnósticos y que no degeneren en una posible pérdida irreversible de visión.

Consejos de los expertos

Expertos ópticos de Cottet, inciden en la importancia de seguir unos hábitos saludables para que los ojos descansen. La actividad cotidiana y el exceso de consumo de dispositivos digitales en nuestro día a día causan fatiga visual y pueden derivar en otras patologías a largo plazo.

Por ello es aconsejable:

  • Revisar la vista cada año, llevemos o no gafas, para prevenir posibles patologías o desgastes oculares.
  • Limitar el tiempo frente a las pantallas.
  • Mantener las distancias
  • Reducir el riesgo a la exposición de nuestros ojos a la luz azul
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