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El sol, el cloro, la sal, el viento y el aire acondicionado pueden convertir las vacaciones en una prueba de resistencia para los ojos.

Preparar el neceser de verano suele ser casi un ritual: protección solar, productos de higiene, cosmética, medicamentos básicos… Sin embargo, la salud visual continúa siendo una de las grandes olvidadas a la hora de hacer la maleta. Optica2000 nos recuerda que factores como la radiación solar, el cloro de las piscinas, la sal del mar, el viento o el aire acondicionado pueden provocar picor, sequedad, enrojecimiento e irritaciones durante las vacaciones.

La compañía advierte, además, de que estas molestias pueden ir más allá de una incomodidad pasajera, especialmente en el caso de los usuarios de lentes de contacto, que presentan mayor riesgo de infecciones si no extreman las medidas de higiene.

En verano se produce un repunte de consultas por sequedad ocular, irritaciones y molestias relacionadas con el uso de lentes de contacto en la playa o la piscina. Son problemas que en la mayoría de los casos se pueden evitar con prevención y con los productos adecuados”, señalan fuentes de la compañía.

El sol, el cloro, la sal y el aire acondicionado pueden provocar sequedad, irritación y molestias oculares durante las vacaciones

Gafas de sol con protección real

El primer imprescindible es una gafa de sol con marcado CE y protección certificada frente a la radiación UVA y UVB. Optica2000 recuerda que no todas las gafas oscuras protegen del mismo modo y que unas lentes sin filtros adecuados pueden resultar contraproducentes, ya que al reducir la luminosidad provocan la dilatación de la pupila y facilitan una mayor entrada de radiación.

La protección UV resulta especialmente importante en la playa, en la montaña y en actividades al aire libre, donde el reflejo de la arena, el agua o la altitud incrementa la exposición ocular. En el caso de los niños, la precaución debe ser todavía mayor, porque pasan más tiempo al aire libre y su cristalino deja pasar más radiación que el de los adultos.

Lágrimas, higiene palpebral y cuidado de las lentillas

El segundo básico son las lágrimas artificiales, útiles para aliviar la sequedad provocada por vuelos, trayectos en coche, aire acondicionado o largas jornadas al sol. A ellas se suman las toallitas específicas para la higiene de párpados y pestañas, especialmente indicadas tras un día de playa o piscina, cuando pueden acumularse restos de sal, cloro, arena o protector solar.

Para quienes utilizan lentes de contacto, el líquido de mantenimiento y un estuche adecuado son imprescindibles. La compañía recuerda que las lentillas no deben entrar en contacto con agua del mar, piscina, ducha o grifo, ya que esta práctica puede favorecer infecciones oculares.

Un segundo par de gafas y una revisión antes de viajar

El quinto elemento del neceser visual es un segundo par de gafas, graduadas o de sol, para evitar imprevistos por pérdida, rotura u olvido durante el viaje. Como complemento, Optica2000 recomienda el uso de sombreros o gorras de ala ancha, que reducen la radiación directa y reflejada que llega a los ojos.

Antes de viajar, la cadena aconseja revisar la graduación y comprobar el estado de gafas y lentes de contacto. Una revisión visual permite detectar posibles cambios, resolver dudas y adaptar la protección ocular al destino y a las actividades previstas.

La salud visual también forma parte del bienestar durante las vacaciones. Ver con comodidad significa disfrutar más del destino, conducir con mayor seguridad, practicar deporte con confianza o pasar horas al aire libre sin molestias”, concluyen desde Optica2000.

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