La iniciativa presentada por IESE Business School, con el patrocinio de AbbVie, plantea ocho dimensiones de trabajo y 22 metas para mejorar el abordaje del glaucoma, la retinopatía diabética, el edema macular diabético, la degeneración macular asociada a la edad y la oclusión venosa retiniana.
IESE Business School ha presentado Oftimum, una iniciativa estratégica que propone transformar la atención de cinco enfermedades oftalmológicas capaces de causar pérdida de visión irreversible. El proyecto, patrocinado por AbbVie, se ha desarrollado con un comité científico en el que participan especialistas de distintas disciplinas sanitarias, gestores y representantes de pacientes.
El trabajo establece ocho dimensiones, 22 metas y 12 intervenciones prioritarias, acompañadas de indicadores y una hoja de ruta adaptable a comunidades autónomas y hospitales. Su objetivo es avanzar hacia una atención más temprana, coordinada y centrada en los resultados de salud y en la experiencia del paciente.
La presentación tuvo lugar el 29 de septiembre en una jornada organizada por Europa Press en IESE Business School. Según la estimación recogida en la nota de prensa, ocho millones de personas podrían tener problemas graves de visión en España en 2030. Los participantes señalaron el diagnóstico tardío, las listas de espera y la falta de coordinación como obstáculos para prevenir la pérdida visual.
Oftimum propone sistemas de alerta para detectar a los pacientes que abandonan el seguimiento y facilitar su reincorporación al circuito asistencial
Diagnóstico precoz y seguimiento del paciente
Entre las actuaciones planteadas figuran la definición de criterios comunes de cribado y diagnóstico, la integración de la historia clínica electrónica y el uso de la teleoftalmología para la valoración remota y la priorización de pacientes. El presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, Alfredo García-Layana, defendió aprovechar la oportunidad de tratar estas patologías antes de que progrese el daño visual, así como fijar objetivos terapéuticos individualizados.
La iniciativa también propone circuitos asistenciales según la enfermedad y el nivel de riesgo. En el plano organizativo, Almudena Santano, gerente del Hospital Infanta Cristina de Parla, destacó la necesidad de registrar tanto variables clínicas como información aportada por los pacientes. Asimismo, reclamó sistemas de alerta para localizar a quienes han interrumpido el seguimiento, dado el efecto que ese abandono puede tener sobre su visión.
Otros participantes incidieron en la utilidad de compartir la información entre especialidades y centros. La endocrinóloga Irene Vinagre apuntó que las alertas en la historia clínica podrían ayudar a identificar a pacientes con mayor riesgo de complicaciones oftalmológicas. Desde las asociaciones de pacientes se pidió, además, que los circuitos se adapten a las necesidades individuales e incluyan apoyo psicológico y social cuando sea necesario.
Metas para reducir la variabilidad asistencial
Oftimum plantea que todos los pacientes elegibles reciban el tratamiento indicado por las guías clínicas y que al menos el 90 % obtengan un diagnóstico antes de que el daño visual sea irreversible. También propone registrar la experiencia de, como mínimo, tres de cada cuatro pacientes en la historia clínica electrónica. Se trata de metas de la iniciativa, cuya consecución requerirá abordar las diferencias asistenciales entre centros y comunidades autónomas.
El director del proyecto y Senior Associate de IESE CRHIM, Jordi Cohen, describió Oftimum como una herramienta para pasar de medir la actividad sanitaria a evaluar los resultados en salud. La propuesta incorpora asimismo la formación de los profesionales, su bienestar, la sensibilización de la población y el acceso equitativo a la atención.

















