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El 80% de los padres españoles se ha planteado la posibilidad de que sus hijos puedan no tener una buena salud visual. A pesar de que un 75% de los encuestados afirma realizar a sus hijos una revisión periódica, existe un preocupante 15% que no lo ha considerado necesario hasta el momento y un 10% que solo ha acudido al experto en salud visual cuando ha detectado algún problema. Estos son algunos de los resultados que arroja el estudio realizado por Essilor a 1.500 padres con hijos menores de 16 años.

La pandemia del coronavirus ha traído consigo cambios en nuestra forma de vida, también en los niños. El confinamiento incrementó el uso de dispositivos móviles en los más pequeños, tanto para seguir el curso escolar como para ocupar su tiempo de ocio, a la vez que se disminuían las actividades al aire libre.

Estos nuevos hábitos han podido tener un impacto negativo en su salud visual, ya que se disminuye en gran medida los enfoques a media y larga distancia, lo que puede contribuir a la aparición de miopía infantil. De hecho, los expertos advierten de un incremento de los casos en los niños españoles.

Tras este periodo, el estudio realizado por Essilor a 1.500 padres españoles con hijos menores de 16 años, arroja que el 80% se ha planteado la posibilidad de que puedan no tener una buena salud visual.

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Según afirman los encuestados, esta es una de sus mayores preocupaciones y se sitúa prácticamente al mismo nivel (por encima del 97%) de aspectos como una alimentación saludable, tener una buena higiene bucal, que aprendan y se desarrollen al nivel educativo de su edad y duerman las horas recomendadas.

Otros aspectos que podrían evitar la miopía o retrasar su aparición como realizar actividades al aire libre o limitar el uso de dispositivos móviles, preocupan en menor medida, con tres y diez puntos menos, respectivamente. Y es que el 64,5% de los padres reconoce no saber cuáles son los factores que pueden generar o acelerar la miopía infantil.

En palabras de Zoraida Marqués, óptico-optometrista de Essilor, ‘el 80% del aprendizaje en los primeros 12 años de un niño llega a través de los ojos. Es por esto por lo que una buena salud visual es clave para garantizar un correcto desarrollo y un buen rendimiento escolar. Teniendo en cuenta la incipiente vuelta a las clases, recomendamos una revisión previa, más después del periodo tan atípico que los niños han vivido en los últimos meses y su consecuente cambio de hábitos que han podido ser perjudiciales para su visión’.

Revisiones periódicas

Aunque el 75% de los padres encuestados afirma revisar la visión de sus hijos de manera periódica, bien haciéndola coincidir con las revisiones pediátricas (35%) o una vez al año acudiendo a un profesional de la salud visual (oftalmólogo u óptico-optometrista) en un 40%, existe un preocupante 15% que hasta ahora no ha considerado necesaria una revisión y un 10% que afirma acudir únicamente cuando detectan algún problema.

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