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Seis voluntarios, tres de ellos ópticos, revisaron la vista de ochenta de personas sin hogar y en situación de vulnerabilidad en Palma de Mallorca.

 Seis voluntarios, tres de ellos ópticos optometristas, revisaron la vista de ochenta personas, 25 de ellos menores, en situación de vulnerabilidad en Palma de Mallorca. Así, un año después de su primera misión óptica, el proyecto Ver para Crecer regresaba a la isla para apoyar la labor de la Fundación Sant Joan de Deu con estas personas.

Ver para crecer Mallorca
Se atendió a un total de 80 personas entre ellas 25 menores

La acción tuvo lugar en el centro de acogida de la Fundación en Palma, donde residen setenta personas sin hogar durante el tiempo que necesiten para rehacer sus vidas, ahorrar y recuperar su autonomía. Durante este periodo, son acogidas por la Fundación, que se hace cargo de sus gastos.

“Desde el primer momento, hemos percibido la sensibilidad con la que trabajan, la amabilidad con la que les hablan, infinidad de pequeños detalles que dicen tanto… Aportar los beneficios de una correcta salud visual a la labor diaria de esta Fundación ha sido, de nuevo, muy gratificante”, valora Sara Calero, portavoz de Ver para Crecer.

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A.M., una de las madres asistidas, ya sabe por qué se mareaba su hijo en el colegio. El problema, que necesitaba corrección para ver de lejos. Las gafas nuevas que recibirá muy pronto harán que pueda jugar en el recreo con sus compañeros y ser uno más.

A G.L., una estudiante de dieciocho años, se le rompieron las gafas hacia unos días. Con cinco y seis dioptrías de miopía en cada ojo, se le hacía imposible seguir las clases en el instituto. Su elevada graduación complicó incluso la práctica de la revisión visual. Finalmente, los ópticos pudieron examinarla en profundidad gracias a la completa equipación que desplegó Ver para Crecer y, así, recetarle la corrección apropiada. A continuación, G.L. eligió  una montura de pasta, que favorece su rostro. “Como es un caso urgente, vamos a acelerar el proceso de montaje para que tenga sus gafas nuevas cuanto antes”, aseguraba la portavoz.

María Cànaves, una de las tres óptico optometristas que practicó  las revisiones visuales comenta  “Hemos atendido a migrantes que tienen problemas para acceder a la sanidad pública. Estaban, desde hace meses, a la espera una cita con el médico de familia o con el oftalmólogo que no llegaba nunca, y sin recursos para acceder a un bien tan básico como son las gafas. Nos olvidamos que en la puerta de al lado hay gente que nos necesita y a la que podemos ayudar con el ejercicio de nuestra profesión. Por eso me resulta tan gratificante ayudar en la cercanía a personas que postergan su salud visual, poniéndola por detrás de otras necesidades aún más básicas, suyas, o de su familia”

Tras la finalización de los exámenes visuales, cuarenta personas necesitaron gafas o actualizar la corrección de las que llevaban puestas. Todos las recibirán nuevas, hechas a su medida en el modelo y color que eligieron y de manera gratuita, en el plazo aproximado de un mes, salvo los casos más urgentes, en los que se acortarán los plazos.

Desde mayo de 2015, Ver para Crecer, un proyecto que se apoya en la capacidad tecnológica de la iniciativa ‘Vision For Life’, de Essilor, y en la experiencia en cooperación de la Fundación Cione Ruta de la Luz, ha revisado la vista de más de 2.700 personas en situación de vulnerabilidad y ha entregado ya cerca de 2.000 gafas nuevas a beneficiarios de las 28 campañas sobre el terreno realizadas hasta ahora en España.

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