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Antigua y Barbuda acogerá el próximo 2 de noviembre la primera Cumbre Mundial sobre Salud Ocular, una reunión internacional que pretende movilizar compromisos políticos y económicos para ampliar el acceso a la atención visual de más de 1.000 millones de personas con pérdida de visión evitable o tratable.

Bangladesh, Guyana y Nigeria participarán como coorganizadores del encuentro, según anunció el 10 de julio la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) en Naciones Unidas. Su incorporación busca reforzar la representación regional y aportar impulso político a una iniciativa que situará la salud ocular dentro de la agenda internacional de desarrollo.

Compromisos concretos para ampliar la atención visual

La cumbre reunirá a jefes de Gobierno, organismos multilaterales, empresas, organizaciones de la sociedad civil y representantes del sector de la salud ocular. El encuentro se celebrará coincidiendo con la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth prevista en Antigua y Barbuda.

Los dirigentes participantes deberán presentar compromisos concretos y cuantificables destinados a reforzar los servicios de salud ocular, mejorar su financiación e impulsar el acceso universal a revisiones, tratamientos y soluciones ópticas.

La Cumbre Mundial sobre Salud Ocular se desarrollará en colaboración técnica con la Organización Mundial de la Salud y contará con el apoyo de la IAPB, alianza que agrupa a más de 250 organizaciones de un centenar de países.

Michael Joseph, ministro de Salud de Antigua y Barbuda, ha señalado que el objetivo es convertir la ambición internacional en actuaciones capaces de beneficiar a más de 1.000 millones de personas afectadas por una pérdida visual que podría evitarse o tratarse.

Bangladesh, Guyana y Nigeria se suman como coorganizadores

La participación de Bangladesh, Guyana y Nigeria reconoce el trabajo desarrollado por estos países para reforzar la salud ocular dentro de sus propios sistemas sanitarios y promoverla en los organismos internacionales.

Los responsables sanitarios de los tres países han destacado que la cumbre ofrece una oportunidad para transformar el creciente interés político por la visión en medidas aplicables a gran escala.

Jessica Thompson, directora general adjunta de la IAPB, ha pedido a los gobiernos que presenten antes del encuentro compromisos “ambiciosos y medibles”. La organización sostiene que, en los países de ingresos bajos y medios, cada dólar invertido en determinadas intervenciones prioritarias de salud ocular puede generar hasta 28 dólares de retorno económico.

La salud ocular como inversión social y económica

La cumbre también tratará de consolidar la visión como una cuestión transversal relacionada con la educación, la productividad, el empleo y la inclusión social.

Entre las prioridades planteadas por la IAPB figuran la extensión de los cribados comunitarios, el acceso a gafas graduadas y de lectura, el refuerzo de los profesionales sanitarios y el aumento de la capacidad quirúrgica. La organización considera que estas actuaciones permitirían reducir de manera significativa la pérdida visual evitable y generar importantes beneficios económicos y sociales.

La cita del 2 de noviembre aspira, de este modo, a marcar un punto de inflexión en la coordinación internacional de las políticas de salud ocular.

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