La salud visual volvió a situarse en el centro del debate sanitario internacional durante la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en Ginebra. Allí, Sophie Rhys-Jones, embajadora global de la International Agency for the Prevention of Blindness, reclamó una acción urgente y sostenida frente a la crisis mundial de pérdida de visión evitable.
En su primera participación en este foro internacional, la duquesa de Edimburgo alertó ante ministros de Sanidad, diplomáticos y líderes globales de que más de mil millones de personas viven actualmente con problemas visuales prevenibles o tratables “no por falta de soluciones, sino por falta de acción prioritaria y sostenida”.
Una inversión con fuerte retorno económico
Durante su intervención, la representante de la IAPB puso el foco en el informe “Value of Vision”, que analiza el impacto económico de la inversión en salud ocular en países de ingresos bajos y medios.
Según explicó, cada dólar invertido en salud visual genera un retorno estimado de 28 dólares para la economía. La duquesa subrayó que la visión “no es solo una cuestión moral, sino también económica”, insistiendo en que el actual desequilibrio entre necesidades asistenciales y financiación pública “no es sostenible ni justificable”.
Asimismo, recordó que la salud ocular representa hasta el 10% de las consultas médicas en numerosos países de renta media y baja, aunque recibe menos del 1% de los presupuestos nacionales de salud.
La duquesa de Edimburgo, embajadora global de la IAPB, ha reclamado en la Asamblea Mundial de la Salud una mayor inversión en salud visual y ha recordado que más de mil millones de personas viven con problemas visuales prevenibles o tratables
La salud visual gana espacio en la agenda global
El discurso llega en un momento especialmente relevante para el sector, a pocos meses de la celebración de la primera Cumbre Global de Salud Visual, prevista para el 2 de noviembre de 2026 en Antigua y Barbuda, coincidiendo con la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth.
El encuentro, respaldado oficialmente por la World Health Organization y copatrocinado por Nigeria, reunirá a responsables políticos, organismos internacionales, líderes del sector y financiadores con el objetivo de impulsar compromisos concretos y medibles en materia de salud visual.
En este contexto, la duquesa de Edimburgo animó a las delegaciones presentes en Ginebra a comenzar desde ahora a definir los compromisos que podrán anunciar en noviembre: “Tenemos el conocimiento. Solo necesitamos voluntad y compromiso”.
Una cuestión estratégica para el futuro sanitario
La intervención refleja también el creciente peso estratégico que la salud visual está adquiriendo dentro de las políticas globales de envejecimiento saludable, productividad y acceso sanitario.
El aumento de la esperanza de vida, el impacto de la miopía y la falta de acceso a revisiones visuales en numerosos territorios están situando la prevención de la ceguera evitable como uno de los grandes retos sanitarios de la próxima década.
Para entidades como la IAPB, la clave pasa ahora por convertir el consenso científico y económico en decisiones políticas concretas y presupuestos estables que permitan ampliar el acceso a servicios visuales básicos y tratamientos oftalmológicos en todo el mundo.

















