El Fórum de Gafas ha cerrado con resultados destacados su última campaña de concienciación sobre el uso diario de gafas de sol, desarrollada junto a los creadores de contenido Ali Guijarro y Álex Chiner. La iniciativa ha superado los seis millones de reproducciones y ha alcanzado a más de 3,2 millones de cuentas únicas.
La acción, planteada desde el ámbito del lifestyle y la moda, buscaba acercar la protección visual a una audiencia amplia y reforzar el papel del óptico-optometrista como profesional de referencia en el cuidado de la visión.
Más de 3,2 millones de cuentas alcanzadas
Según los datos facilitados por el Fórum de Gafas, la campaña obtuvo además un CPM medio (coste por cada 1.000 impresiones) de 1,36 euros.
La organización considera que la colaboración con perfiles vinculados a la moda y el lifestyle ha permitido contribuir a normalizar el uso cotidiano de las gafas de sol, asociándolo no solo a una cuestión estética, sino también a la protección de la salud visual.
De esta forma, la iniciativa ha utilizado la capacidad de prescripción de los creadores de contenido para trasladar mensajes de prevención a públicos que habitualmente pueden quedar fuera de las acciones tradicionales de comunicación del sector óptico.
Nuevo estudio sobre la salud visual de los mayores de 75 años
Tras esta campaña, la Asociación Visión y Vida ha puesto en marcha una nueva iniciativa dirigida en esta ocasión a conocer con mayor detalle el estado de la salud visual de las personas mayores.
El proyecto da continuidad al trabajo desarrollado alrededor de la Radiografía de la pobreza visual en la 3ª edad, informe presentado a los medios el pasado mes de marzo.
Para ampliar la información disponible sobre este colectivo, la asociación solicita ahora la colaboración de los profesionales de la óptica mediante una breve encuesta que debe cumplimentarse cuando realicen un examen visual a una persona mayor de 75 años.
Según explica la entidad, responder al cuestionario requiere aproximadamente dos minutos y los datos obtenidos servirán para continuar desarrollando su proyecto de salud visual en la tercera edad.
La iniciativa vuelve así a situar al óptico-optometrista en una posición clave tanto en la prevención como en la detección de posibles problemas visuales en una población especialmente sensible a la pérdida de capacidades visuales.

















