“Desde el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) y con la colaboración de Correos Express, queremos daros una serie de recomendaciones para disfrutar de forma segura de este evento único. Uno de los fenómenos astronómicos más fascinantes de la naturaleza”, subrayan.
Protege tus ojos de forma segura
“Observar un eclipse es un evento impresionante, pero debe hacerse con suma precaución. Recuerda que la radiación solar intensa puede dañar tus ojos en segundos. Usa gafas de protección certificadas para eclipse (ISO 12312-2:2015), con filtros solares especiales profesionales para cámaras o telescopios, observa el eclipse de forma indirecta (cámara oscura o proyector estenopeico) y supervisa siempre a los niños mientras dure el eclipse”.
“Debemos ponernos las gafas antes de mirar al Sol, mirar después brevemente y baja la mirada. Haz pausas frecuentes mientras observes el eclipse, quítatelas después de apartar la vista del Sol y no olvides revisar las gafas de eclipse de menores y personas a tu cargo”, subrayan.
Lo que no debemos usar durante el eclipse
“Nunca debemos utilizar gafas de Sol normales, ni radiografías, cristales tintados o CDs/DVDs. Tengamos en cuenta que los filtros caseros no nos aseguran una correcta protección de los ojos y nos dan una falsa sensación de seguridad. Por lo tanto, nunca miremos directamente al Sol sin la protección adecuada.
“Tampoco debemos usar gafas con más de tres años de antigüedad, ya que algunos filtros pierden capacidad de protección. Revisa que el filtro de las gafas no esté rayado, suelto, doblado, con arañazos o deterioros visibles”.
Usa siempre gafas de eclipse nuevas y certificadas”, concluyen.
Peligros de mirar un eclipse sin protección
Retinopatía solar. Es una lesión en la retina causada por la exposición directa a la luz solar. Los síntomas pueden variar y no siempre incluyen dolor, pero tienden a alterar la visión. Los síntomas son visión borrosa, distorsión visual, punto ciego en el centro visual, cambios en el color de la visión, dolores de cabeza, dolor o irritación ocular, lagrimeo, sensibilidad a la luz y dificultad para abrir los ojos.
Queratitis solar. Es una quemadura en la córnea. Mirar a un eclipse sin protección puede quemar la superficie del ojo provocando una queratitis ocular. Los síntomas son lagrimeo, dolor ocular, enrojecimiento, sensación de arenilla en los ojos, espasmos en los párpados, disminución de la agudeza visual, fotofobia, irritación y escozor. En caso de sospecha o de notar síntomas, es importante acudir al oftalmólogo lo antes posible para que prescriba un tratamiento adecuado y prevenir o tratar lesiones.
















