Las altas temperaturas, el uso continuado del aire acondicionado y una menor frecuencia de parpadeo ante las pantallas favorecen la evaporación de la lágrima y aumentan las molestias oculares.
El ojo seco en verano puede intensificarse debido a la exposición prolongada al calor y a los ambientes con poca humedad. Los especialistas de Baviera advierten de que el aire acondicionado utilizado en oficinas, vehículos y viviendas también puede alterar la estabilidad de la película lagrimal.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el escozor, la sensación de arenilla, el enrojecimiento y la visión borrosa. Aunque estos signos pueden parecer leves, los expertos recomiendan prestarles atención, especialmente cuando se mantienen durante varios días o interfieren en las actividades cotidianas.
Las pantallas reducen la frecuencia del parpadeo
El uso prolongado de ordenadores, teléfonos móviles y tabletas constituye otro factor relevante. Al concentrar la mirada en una pantalla, disminuye la frecuencia del parpadeo y la lágrima se distribuye con menor eficacia sobre la superficie ocular.
Según explica la doctora Paola Vázquez, durante estas actividades se puede parpadear hasta un 60% menos de lo habitual. Esta reducción facilita la evaporación lagrimal y puede provocar sequedad, cansancio visual y dificultades para mantener una visión nítida.
El calor, el aire acondicionado y la reducción del parpadeo ante las pantallas pueden aumentar la evaporación de la lágrima y agravar el ojo seco
Medicamentos, alergias y cambios hormonales
El ojo seco también puede estar relacionado con enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide o el lupus. Las alergias oculares, por su parte, pueden inflamar la superficie del ojo y empeorar las molestias.
Los cambios hormonales asociados a la menopausia influyen igualmente en la producción y estabilidad de la lágrima. Algunos medicamentos, entre ellos determinados antihistamínicos, antidepresivos y anticonceptivos, también pueden reducir la producción lagrimal o modificar su composición.
Medidas para aliviar el ojo seco en verano
Entre las recomendaciones planteadas por los especialistas se encuentran evitar las corrientes directas de aire acondicionado, utilizar humidificadores en espacios secos, parpadear conscientemente y realizar pausas durante el trabajo con pantallas.
La regla 20-20-20 propone descansar la vista durante 20 segundos cada 20 minutos y mirar un objeto situado aproximadamente a seis metros. También pueden emplearse lágrimas artificiales, siempre siguiendo el criterio de un profesional sanitario.
Cuando las molestias persisten, la doctora Vázquez aconseja acudir al oftalmólogo para identificar el tipo y el grado de ojo seco y establecer el tratamiento más adecuado. Entre las técnicas disponibles se encuentra la luz pulsada intensa, utilizada en determinados pacientes para reducir los síntomas.
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