Una nueva mirada para Senegal

Hace dos meses que esta historia comenzó.

Nunca había hecho un voluntariado, pero el proyecto que iba a emprender Fundación Multiópticas junto a Ecodesarrollo Gaia me pareció la oportunidad perfecta de poder ayudar a mejorar la vista de poblaciones con muy pocos recursos, y en condiciones que lejos estaban de nuestros gabinetes ópticos por las circunstancias que se pueden encontrar en Senegal.

Lo cierto es que era todo un reto, pero me pareció una oportunidad única para poner a disposición de la población senegalesa mi experiencia laboral y mis conocimientos. Participar en esta iniciativa no ha podido ser más gratificante.

Equipo voluntarios de la Fundación Multiopticas

Trabajamos durante dos semanas en el colegio que Ecodesarrollo Gaia tiene en Yoff- Tonghor, una población humilde de pescadores con importantes deficiencias sanitarias.

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Durante toda la mañana los ópticos optometristas y oftalmólogos atendíamos a los senegaleses que durante muchas horas habían estado haciendo cola a las puertas del colegio, esperando pacientemente a que les hiciésemos pasar. Nos encontramos con unos pacientes dispuestos a obsequiarnos con una enorme sonrisa ante la atención recibida, dado que ellos no se podrían costear este servicio de otra forma. De hecho, la mayoría no se había graduado ni revisado nunca la vista. Las reacciones de muchos de ellos cuando volvieron a ver fueron muy gratificantes.

A lo largo de las dos semanas que hemos estado trabajando en Senegal hemos atendido a más de 1.200 personas y hemos identificado distintas patologías visuales entre nuestros pacientes: hipermetropía, glaucoma, defectos de refacción, presbicia, conjuntivitis, cataratas, ojo seco, infecciones oculares, secuelas de traumatismos oculares y tracoma. La exposición constante al sol, las deficientes condiciones higiénicas y la falta de recursos necesarios para poder conseguir unas gafas que corrijan los defectos visuales son las principales causas de muchas de estas enfermedades.

La alegría de los pacientes atendidos, la mejor recompensa

Tras realizar cada consulta, nuestros pacientes volvían a casa con unas gafas de sol y unas de graduado, en caso de que lo necesitasen. Era realmente emocionante ver a personas de todas las edades posando delante de nuestra cámara fotográfica, eufóricos con sus nuevas gafas, porque te dabas cuenta de la importancia que tiene la dimensión social de nuestro trabajo.

Asimismo, para mí, como óptico-optometrista, ha sido una muy buena ocasión de conocer más de cerca el trabajo de los oftalmólogos y de poder experimentar la satisfacción de conseguir mejorar la vista de muchos pacientes gracias a nuestro trabajo colaborativo. Durante nuestra estancia en Senegal se llevaron a cabo 14 intervenciones quirúrgicas para tratar pterigión, una patología causada por la exposición al sol.

Las largas jornadas de exposición al sol causan muchas de las afecciones tratadas

Además de tratar las patologías visuales que nos encontrábamos en los pacientes y de regalarles gafas, necesarias para corregir ciertos defectos de la vista, quisimos ir más allá y ofrecer a la población senegalesa una educación básica necesaria en cuanto a prevención y pautas higiénicas, para que pudiesen introducir en su rutina diaria y evitar en el futuro problemas visuales y oftalmológicos.

Una revisión de la vista o un nuevo par de gafas adquirieron en Senegal un nuevo valor para mí. Estas necesidades básicas para nuestra salud visual, que en España se cubren sin que supongan un esfuerzo económico excesivo, en Senegal tienen un precio que la mayoría de la población no puede permitirse. En este país africano la sanidad es de pago, por lo que revisarse la vista es un lujo inaccesible para muchos y hacerse con unas gafas supone invertir el sueldo medio de un mes, lo cual es un esfuerzo casi imposible de asumir por parte de la mayoría de los habitantes.

En total hemos donado unas 1.700 gafas, tanto de sol como de graduado, y hemos realizado 2.000 consultas. Creo que son unas cifras potentes que deberían hacernos reflexionar acerca de la demanda que aún existe de estos servicios sanitarios tan básicos a nivel global, además de demostrar la disposición de muchos profesionales a prestar su experiencia profesional y sus conocimientos a colectivos vulnerables. A través de esta iniciativa hemos aprendido a mirar con otros ojos nuestra labor cotidiana, apreciando la gratitud, entereza e ingenio del pueblo senegalés. Esta nueva perspectiva que nos ha brindado conocer Senegal, nos ayuda a cuidar mejor la mirada de otros. Hemos vuelto a España, pero sus enseñanzas nos acompañan.

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