Innovación en los Servicios Optométricos. Cómo la Terapia Visual puede mejorar tu cartera de servicios

Si hacemos una breve memoria histórica y recordamos algunos de los cambios sociales, profesionales y personales que indujo la pandemia de COVID-19 podemos identificar que las altas demandas visuales delante de pantallas de visualización -ya sean pantallas de ordenador, uso de ordenadores portátiles, tabletas o teléfonos inteligentes- vinieron para quedarse como parte de nuestro hábito visual diario.

Pero también puso de manifiesto un incremento de sintomatología asociada a estos hábitos, que es debida a alteraciones en las capacidades y/o habilidades de la función visual para mantener con comodidad y eficacia las tareas visuales prolongadas en visión próxima.

Esto supone, actualmente, la oportunidad de poder evaluar de forma sistemática, aparte de los cambios en el error refractivo, las habilidades visuales relacionadas con la eficacia visual, detectar limitaciones o disfunciones y poder ofertar el tratamiento adecuado para seguir siendo visualmente igual de eficientes académica, profesional o socialmente.

Una de las demandas visuales que también se han incrementado en estos años es la eficacia visual asociada al deporte. No sólo deportistas de élite, sino deportistas de base, que están desarrollando sus capacidades físicas, técnicas, estratégicas y visuales, se enfrentan a nuevos retos visuales que deben afrontar. Aunque este aspecto no es nuevo, sí que está teniendo un alto auge en la última década.

Como profesionales de la visión debemos interiorizar que la gestión de la salud visual es una prioridad creciente, donde la evaluación sistemática de los pacientes, sintomáticos o no, van a poner de manifiesto si el estado de la función visual es adecuado a las demandas visuales.

La terapia visual como herramienta clave en optometría

Por otro lado, la terapia visual se ha consolidado como una herramienta eficaz para abordar una amplia variedad de problemas visuales. Desde trastornos como el estrabismo, la ambliopía, disfunciones binoculares hasta condiciones de motilidad ocular asociadas a las habilidades visuales lectoras.

“La terapia visual juega un papel crucial en la mejora de la calidad de vida de los pacientes”

La terapia visual juega un papel crucial en la mejora de la calidad de vida de los pacientes. No obstante, los avances tecnológicos, y en los últimos años, especialmente con la ayuda de las diversas herramientas de inteligencia artificial aplicadas en los resultados obtenidos en instrumentos médicos, hacen que los avances sean a un ritmo vertiginoso y el campo de la terapia visual no es una excepción.

En este artículo, exploraremos cómo la innovación en los servicios de terapia visual puede transformar la práctica clínica profesional de los servicios de los optometristas y, por supuesto, mejorar tanto la experiencia y el bienestar de los pacientes. Abordaremos las tecnologías emergentes, las nuevas metodologías y las soluciones centradas en el paciente, que van más allá de las soluciones tradicionales y permiten ofrecer un tratamiento más personalizado, accesible y efectivo.

El papel de la terapia visual en la salud visual se posiciona como una disciplina diseñada para mejorar la función visual a través de ejercicios y tratamientos específicos. Es particularmente útil para pacientes con trastornos de visión binocular, percepción espacial o problemas relacionados con el enfoque y la motilidad ocular. La clave de la terapia visual radica en su capacidad para corregir disfunciones que no se pueden solucionar únicamente con gafas o cirugía. Y este es un aspecto muy importante que debemos recuperar para dar soluciones a los problemas visuales de nuestros pacientes y así disminuir o eliminar su sintomatología y mejorar su calidad de vida a la hora de enfrentase a sus tareas visuales cotidianas.

Inteligencia artificial y diagnóstico visual avanzado

Uno de los aspectos más emocionantes de la innovación en la terapia visual es la introducción de tecnologías avanzadas para el diagnóstico y seguimiento de los problemas visuales. El uso de herramientas como la inteligencia artificial (IA) para analizar los datos obtenidos objetivamente en la evaluación de las diferentes habilidades y capacidades visuales permite al optometrista detectar y diagnosticar alteraciones visuales con mucha mayor precisión. De forma que ofrecen la capacidad de realizar diagnósticos más tempranos, lo que puede marcar la diferencia en el tratamiento de las disfunciones visuales más severas. Pero no únicamente la IA se centra en la evaluación, sino también en los tratamientos, donde medir con precisión las respuestas obtenidas permite crear verdaderos tratamientos personalizados para la capacidad de rehabilitación de cada paciente.

“La clave de la terapia visual radica en su capacidad para corregir disfunciones que no se pueden solucionar únicamente con gafas o cirugía”

El reto de la miopía infantil y juvenil

Teniendo en cuenta el incremento de prevalencia de miopía de nuestra población infantil, que alcanzó el 20,7% en 2023 en niños de 5 a 7 años que utilizan pantallas más de tres horas al día, los avances tecnológicos permiten medir con exactitud los parámetros oculares del ojo, y valorar los diversos factores de riesgo que pueden dar lugar a una progresión miópica y poder instaurar un tratamiento mediante lentes oftálmicas o lentes de contacto, para reducir o parar esa progresión.

Pero es muy frecuente olvidar en este análisis la necesidad de incluir los datos de otros factores, tan importantes como los anteriores, que pueden influir significativamente en el pronóstico y efectividad del tratamiento, como son la evaluación del sistema acomodativo y de convergencia, donde deberíamos evaluar, detectar y tratar mediante terapia visual cualquier tipo de disfunción antes de empezar ningún tratamiento para controlar la progresión miópica de un paciente.

Para el optometrista, la innovación en la terapia visual no solo significa utilizar nuevas tecnologías, sino también adaptarse a un enfoque más personalizado y colaborativo en el tratamiento de los pacientes. Las herramientas tecnológicas y los enfoques multidisciplinarios están ayudando a los profesionales a ofrecer planes de tratamiento más efectivos y específicos.

Este aspecto cada vez es más valorado por los pacientes que llegan con un problema, que algunas veces afecta a diversos aspectos de su salud, donde el optometrista diagnostica y trata los aspectos visuales de su problema, pero requiere de la intervención de otro tipo de profesional para solucionar todos sus problemas.

Planes personalizados para pacientes y deportistas

Uno de los aspectos más atractivos de la innovación tecnológica es que ha dado lugar a la posibilidad de planes de terapia visual completamente personalizados. A través de tecnología avanzada, tanto en instrumentación como en la gestión de la información, se pueden realizar evaluaciones con datos muy precisos y contrastados que permite mejorar la capacidad del  diagnóstico diferencial en mucho menos tiempo, pero también permite al optometrista ofertar tratamientos que aborden necesidades específicas de cada paciente, donde no solo pensamos en pacientes con disfunciones de la función visual, sino en pacientes que quieren mejorar sus habilidades visuales para afrontar retos de alto rendimiento como puede ser el caso de deportistas, donde en función de cada tipo de deporte puede requerir por ejemplo menores tiempos de reacción, mejorar la precisión visual, aumentar la coordinación ojo-mano o en el caso de habilidades lectoras conseguir mejorar la velocidad y comprensión lectora.

“Otro avance importante es la integración de la terapia visual en la red de la telemedicina de forma acotada y controlada”

Esto no solo mejora la eficacia del tratamiento, sino que también optimiza la experiencia del paciente al hacer que se sienta escuchado, comprendido y ayudado a poder mejorar sus demandas.

Terapia visual y telemedicina: nuevas posibilidades

Otro avance importante es la integración de la terapia visual en la red de la telemedicina de forma acotada y controlada. Para aquellos pacientes que viven en áreas rurales o tienen dificultades de movilidad, la tecnología permite al optometrista hacer un seguimiento constante del progreso de los pacientes, lo que facilita ajustes en tiempo real en los planes de seguimiento y tratamiento.

Quizá uno de los aspectos más importantes es la innovación centrada en el paciente. La personalización del servicio es clave para mejorar la experiencia de usuario. Como profesionales de la salud adoptamos enfoques centrados en el paciente, asegurando que cada paciente reciba un plan de tratamiento específico y que se sienta apoyado en cada etapa del proceso.

Desde la primera consulta hasta las sesiones de seguimiento, la atención personalizada genera confianza y satisfacción en el paciente. Para ello, una de las principales herramientas de las que disponemos es la información y, gracias a la transformación digital de nuestras consultas y servicios, podemos ofertar servicios de mayor calidad y profesionalidad.

Por otro lado, a medida que la tecnología avanza, la experiencia del paciente como usuario de instrumentación digital en terapia visual también puede verse transformada de manera significativa.

La innovación tecnológica en los servicios de terapia visual implica realizar mejoras en el tratamiento para que sea más accesible, específico y eficaz, pero al mismo tiempo, debe implicar una experiencia más atractiva, confortable y ajustada a sus capacidades. Para ello, debemos pensar qué experiencia recibe el paciente desde que entra por primera vez en el centro, para que ser evaluado, informado de su problema visual, opciones de tratamiento, y por supuesto, qué va a suponer para él entrar en un programa de entrenamiento o terapia visual.

Gamificación y realidad virtual: motivación en el tratamiento

En este aspecto, una de las áreas más emocionantes de la innovación en la terapia visual es el uso de realidad virtual y gamificación para mejorar la adherencia al tratamiento. Los diversos ejercicios de terapia visual que debe realizar el paciente en su tratamiento han incrementado los índices de dinamismo, atención y motivación, de no sólo estar realizando un esfuerzo visual para mejorar las áreas visuales deficitarias sino de estar siendo partícipe de una experiencia de juego que le hace mucho más atractiva la sesión de tratamiento.

Las diversas plataformas de realidad virtual ofrecen entornos inmersivos donde los pacientes pueden realizar ejercicios interactivos mientras disfrutan de un proceso más lúdico. Además, los elementos de gamificación ayudan a motivar a los pacientes al ofrecer recompensas, puntos y niveles de progreso. Esto es especialmente útil en el caso de los niños, que para muchos puede hacer que los ejercicios visuales sean más interesantes y satisfactorios si se presentan en forma de juego.

Pero no todos los instrumentos, ni herramientas ni aplicaciones están validadas para poder realizar terapia visual ni tienen una certificación sanitaria que avale que esos juegos realmente realicen las especificaciones y tratamientos para los que han sido diseñados. Este es un aspecto muy importante donde el optometrista debe usar la tecnología con todos los certificados sanitarios que den la seguridad tanto a él como profesional sanitario como al paciente como usuario final. Debemos ser muy cautelosos y exigentes con este aspecto de calidad.

Prevención y educación del paciente en hábitos visuales

Un aspecto para destacar es considerar el enfoque preventivo, que se puede ofertar a través de la educación del paciente. Como hemos comentado al inicio del artículo, el incremento del número de horas frente a pantallas ha dado lugar a la manifestación de muchos problemas visuales, que se pueden prevenir mediante la información al paciente, con recomendaciones de hábitos visuales saludables, como pausas regulares cuando estamos ante las pantallas (la famosa regla 20-20-20), establecer una iluminación adecuada para la tarea que realizamos, combinar con actividad física en exteriores y revisiones visuales periódicas, son componentes importantes para este enfoque preventivo.

Pero también el poder detectar más tempranamente alteraciones o preparar el sistema visual mediante terapia visual cuando se prevén cambios o altas demandas visuales en un futuro próximo.

Un futuro colaborativo en la optometría

En conclusión, la innovación en los servicios de terapia visual está transformando radicalmente la forma en que los optometristas brindamos atención clínica mediante servicios personalizados y cómo los pacientes experimentan el tratamiento.

Las nuevas tecnologías, la personalización de la atención y los enfoques centrados en el paciente están mejorando no solo la efectividad de la terapia visual, sino también la calidad de vida de quienes reciben este tratamiento. En última instancia, la clave para un futuro exitoso de la terapia visual radica en un enfoque colaborativo, donde tanto el optometrista como el paciente trabajen juntos para lograr los mejores resultados posibles. ¿Te animas a ofertar e incluir la terapia visual en tu cartera de servicios clínicos?


Este artículo se publicó originalmente en la revista Optimoda correspondiente al primer semestre de 2025

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