El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia recomienda el uso de gafas de sol de calidad para proteger los ojos durante las largas jornadas veraniegas. Pasar momentos al sol es aconsejable para recargar el cuerpo de vitamina D, pero siempre echando mano de las gafas de sol para proteger los ojos de la potente radicación solar.
El Colexio recuerda que las gafas de sol son la primera línea de defensa contra el deslumbramiento del sol y sus dañinos rayos UV. La entidad recomienda el uso de gafas de sol homologadas, es decir, que hayan pasado un control sanitario por parte de un óptico optometrista, con la marca “CE” con el control de calidad de la Unión Europea, y no aconseja su compra en bazares o mercadillos donde se venden falsificaciones sin ningún tipo de registro sanitario.
El Colexio recuerda que las gafas de sol son la primera línea de defensa contra el deslumbramiento del sol y sus dañinos rayos UV
La entidad explica que las gafas de sol deben disponer de un filtro tipo 3, o incluso tipo 4 en zonas de alta montaña, para la práctica de deportes acuáticos, adaptadas a las características de usuarios de todas las edades, poniendo especial atención en la protección de grupos vulnerables como bebés, niños y adolescentes, tercera edad, mujeres embarazadas y personas que recientemente se hayan sometido a operaciones de cataratas o cirugía refractiva, que pueden ser más sensibles a la luz ultravioleta.
Además, el Colexio aconseja utilizar gafas polarizadas y envolventes para bloquear la luz más molesta, a la vez que aportan una visión sin reflejos y protegen frente a los rayos ultravioleta, ideales, por ejemplo, para la conducción. Y para las personas que tienen problemas refractivos, la entidad recomienda utilizar gafas de sol graduadas, completando esta protección con el uso de gorra o sombrero, para que los ojos siempre estén en sombra.
“Si las lentes de las gafas de sol no tienen tratamiento de absorción ultravioleta, mejor no usar nada”, concluyen.

















