Balmain Eyewear presenta su colección otoño-invierno 2026, una propuesta inspirada en la elegancia oscura del cine negro que inaugura una nueva dirección creativa para la firma bajo la batuta de Antonin Tron.
La nueva colección otoño-invierno 2026 de Balmain Eyewear toma como referencia la atmósfera magnética del cine negro, desde sus orígenes en la década de 1940 hasta su recuperación estética durante los años ochenta.
Bajo la dirección creativa de Antonin Tron, la propuesta introduce una etapa marcada por la seducción, el misterio y una sensualidad contenida, evocando la presencia de los grandes protagonistas de la pantalla. La colección recupera, al mismo tiempo, el concepto de “arquitectura del movimiento” defendido por Pierre Balmain, trasladándolo a unas monturas concebidas para acompañar el gesto y adaptarse al uso cotidiano.
Las construcciones ligeras, las siluetas puras y la continuidad entre el frente y las varillas definen buena parte de los nuevos modelos. El resultado es una colección de perfiles fluidos y sinuosos que busca combinar sofisticación, comodidad y funcionalidad.
Minimalismo ornamentado y precisión arquitectónica
Balmain define la colección a partir de un concepto de “minimalismo ornamentado”, basado en el equilibrio entre contención formal y detalles de fuerte carga visual.
Los fresados profundos, los bordes tallados y las líneas geométricas generan contrastes de luz especialmente visibles en la zona superior de las monturas. La firma emplea acetatos moldeados y titanio japonés, con acabados satinados y cepillados que aportan calidez y una sensación táctil de lujo.
Uno de los principales elementos distintivos es la reinterpretación del logotipo PB. Inspirado en la alta joyería, deja de funcionar como un simple recurso gráfico para convertirse en un componente tridimensional integrado en bisagras, terminales y remaches.
El logotipo PB se transforma en un elemento estructural y ornamental inspirado en la alta joyería
Del aviador al cat-eye
La colección combina modelos solares y ópticos, con una paleta que parte del negro, el carey y los tonos transparentes, enriquecida mediante lentes en colores petróleo, violeta, naranja, azul o marrón chocolate.
Entre las propuestas solares figura Ingrid, una montura de aviador con barra superior plana, realizada en acetato italiano y caracterizada por sus marcados fresados en el frontal.
Diva recupera el espíritu de las actrices de Hollywood de las décadas de 1940, 1950 y 1960 mediante una silueta femenina cat-eye inspirada en los hombros estructurados de la alta costura de Pierre Balmain.
La familia Emblem sitúa el logotipo PB en el centro de su construcción. Emblem I presenta una forma octogonal femenina de carácter escultórico, mientras que Emblem II apuesta por un estrecho diseño rectangular unisex de líneas más contenidas.
Dean, fabricada en Japón íntegramente en titanio, actualiza la forma navigator con proporciones estilizadas, detalles grabados y una construcción pensada para proporcionar ligereza y comodidad.

Scarlett, por su parte, interpreta la estética de las femmes fatales mediante un cat-eye estrecho y afilado, también realizado en titanio japonés.

Nuevas propuestas ópticas
La línea Essence revisa formas esenciales de uso diario. Essence I ofrece una silueta masculina de ceja recta, mientras que Essence II actualiza el cat-eye femenino con líneas angulares y una estética limpia.
La familia Focus retoma códigos ópticos de los años setenta y ochenta. Focus I presenta una forma rectangular compacta y unisex, mientras que Focus II adopta una silueta cuadrada femenina de gran tamaño, suavizada por una construcción ultraligera en titanio.
Fade completa la propuesta óptica con una interpretación de la forma Wellington, combinando un frontal de acetato modelado a mano con varillas de titanio japonés.

Diseños de pasarela y moda
Dentro de los lanzamientos de carácter más experimental destaca Amelia, una montura envolvente de estética sport-luxe que mezcla referencias al Hollywood de los años cuarenta con una actitud deportiva propia de principios de los 2000.

Su construcción inyectada crea una transición continua entre frontal y varillas, reforzando la idea de movimiento y proporcionando un ajuste ligero y ergonómico.
Anthem I y Anthem II recuperan el legado sartorial de Balmain mediante grandes herrajes metálicos inspirados en las hebillas y trabillas de los cinturones de la Maison. Anthem I adopta una forma rectangular estrecha con referencias a los años noventa, mientras que Anthem II presenta una silueta rectangular sobredimensionada de inspiración ochentera.
Con esta colección, Balmain Eyewear refuerza una identidad basada en la precisión arquitectónica, el lujo táctil y la fuerza de las formas, abriendo una nueva etapa creativa en la que la teatralidad convive con la ligereza y la utilidad cotidiana.
























