Zeiss ha presentado nuevos resultados científicos que muestran, por primera vez mediante electroencefalografía (EEG), la relación entre la visión borrosa inducida por lentes y el aumento de la carga cognitiva. Los hallazgos, dados a conocer durante el congreso Vision Sciences Society 2026, abren una nueva perspectiva sobre el impacto de la calidad visual en el bienestar y el rendimiento cognitivo.
La calidad de la visión no solo determina cuánto vemos, sino también cuánto esfuerzo necesita realizar nuestro cerebro para procesar la información visual. Esta es una de las principales conclusiones de los trabajos presentados por investigadores del Zeiss Vision Science Lab durante el congreso Vision Sciences Society (VSS) 2026, celebrado en Estados Unidos.
Según la información difundida por Zeiss Vision Care, la comunicación científica titulada “EEG Evidence for Increased Cognitive Demand from Defocus Blur” aporta por primera vez evidencias objetivas, obtenidas mediante electroencefalografía (EEG), de que la visión borrosa inducida por lentes incrementa la carga cognitiva del usuario.
Una nueva forma de medir el impacto de la visión borrosa
El estudio analizó cómo afecta el desenfoque visual al rendimiento y al esfuerzo mental. Para ello, los participantes realizaron una tarea manual y visual consistente en colocar pequeñas piezas siguiendo un patrón determinado, tanto con visión corregida como con visión borrosa inducida mediante lentes con desenfoque.
Los investigadores combinaron dos métodos de evaluación. El cuestionario validado NASA Task Load Index (NASA-TLX), utilizado habitualmente para medir la carga de trabajo mental, Y registros de actividad cerebral mediante electroencefalografía (EEG).
Los resultados mostraron que el aumento del desenfoque provocaba un incremento significativo de la carga cognitiva percibida y una mayor demanda de atención y procesamiento cerebral registrada objetivamente mediante EEG. Además, el rendimiento en la tarea disminuía conforme aumentaba el nivel de desenfoque.
Los investigadores de ZEISS aportan evidencias objetivas de que el desenfoque visual obliga al cerebro a trabajar más, un hallazgo que podría redefinir la manera de entender el confort visual.
Neurociencia aplicada a las lentes oftálmicas
Los autores del trabajo (Y. Sauer, R. Agarwala, J. L. Witten, A. Roth, P. Michel, J. Ungewiss y S. Wahl) consideran que estos resultados ayudan a comprender mejor cómo interactúan la visión y los procesos cognitivos.
Para Zeiss, los hallazgos respaldan la idea de que el confort visual no depende únicamente de alcanzar una buena agudeza visual, sino también de reducir el esfuerzo que el cerebro debe realizar para interpretar las imágenes.
«Cuando tenemos una visión borrosa, el cerebro tiene que trabajar más y soporta una mayor carga cognitiva«, explica el doctor Rajat Agarwala, investigador del Zeiss Vision Science Lab, en la información difundida por la compañía.
Base científica para ZEISS ClearMind
La investigación presentada en el congreso, constituye uno de los fundamentos científicos del nuevo portafolio Zeiss ClearMind, basado en la tecnología Zeiss NeurOptix.
Según la compañía, este enfoque busca optimizar el diseño de las lentes a partir del conocimiento de la percepción visual y del comportamiento real del ojo, con el objetivo de minimizar el desenfoque en las zonas más relevantes para las actividades cotidianas.
Zeiss señala que, en sus estudios con usuarios, el 91% de los participantes manifestó experimentar una menor carga cognitiva en comparación con lentes estándar de la compañía, mientras que las lentes progresivas Zeiss ClearMind mostraron una reducción media del 14% en la carga cognitiva percibida frente a lentes progresivas estándar.
Asimismo, la empresa afirma que las nuevas lentes proporcionan una zona de visión próxima hasta un 45% más amplia respecto a las lentes Zeiss SmartLife.
Más allá de la agudeza visual
Los resultados presentados por Zeiss apuntan hacia un cambio de paradigma en la industria óptica. Tradicionalmente, la eficacia de una lente se ha asociado principalmente a la corrección refractiva y a la agudeza visual. Sin embargo, la investigación en neurociencia visual sugiere que la calidad de la visión también puede medirse por el esfuerzo cognitivo necesario para procesar la información visual.
Este enfoque sitúa a las lentes oftálmicas en un ámbito cada vez más próximo al de la tecnología médica y la neurociencia aplicada, donde conceptos como confort visual, bienestar y rendimiento cognitivo podrían adquirir un protagonismo creciente en el desarrollo de futuras soluciones ópticas.












