Publicidad

Con enorme tristeza, Essilor anuncia la pérdida de Bernard Maitenaz, el inventor de la primera lente progresiva Varilux, con la que mejoró la vida de millones de présbitas en todo el mundo y redefinió toda una industria. Maitenaz ha fallecido en París, su ciudad natal, a la edad de 94 años. En estos difíciles momentos, Essilor al completo brinda todo su apoyo a la familia.

El trabajo pionero de Bernard Maitenaz revolucionó el sector de la óptica y transformó la vida de las personas: hasta la fecha, se han vendido más de 700 millones de lentes Varilux desde 1959. Su pasión por la óptica, su fe inquebrantable en su futuro y sus valiosas aportaciones le han convertido en una de las figuras más emblemáticas de la industria óptica.

Bernard fue uno de los fundadores del Grupo Essilor en 1972. Al frente de la empresa entre 1981 y 1991, fue el responsable de un periodo de gran crecimiento internacional, que convirtió a Essilor en el líder mundial en la fabricación de lentes. Su compromiso con Essilor continuó mucho más allá de su jubilación, como presidente de honor del Consejo de Administración de Essilor y como miembro fundador de la asociación de accionistas Valoptec.

Publicidad

Como tributo, Paul du Saillant, presidente y director general de Essilor International, declara que “toda la familia Essilor lamenta profundamente la pérdida de nuestro presidente honor, amigo y compañero, Bernard Maitenaz. Un verdadero pionero e inventor de corazón, Bernard también será recordado por los valores con los que dirigió Essilor entre el 81 y el 91, los que también promovió en el seno de Valoptec a lo largo de sus más de 70 años de carrera. De no ser por él y por la invención de la lente progresiva Varilux, la industria óptica y Essilor no serían lo que son hoy. Debemos mucho a Bernard, que seguirá siendo una fuente de inspiración para las generaciones venideras. En un momento tan triste, nuestros pensamientos están con su familia, sus hijos y sus nietos».

Hasta la aparición de las lentes progresivas, la presbicia se corregía generalmente con lentes bifocales, un invento de Benjamin Franklin del siglo XVIII. En 1959, frustrado por las lentes bifocales de su padre y decidido a cambiar la vida de éste mejorando su vista, Bernard, que entonces era un ingeniero de 33 años en La Société des Lunetiers, emprendió la tarea de crear una lente que proporcionara a los présbitas una visión cómoda a cualquier distancia.

Bernard Maitenaz se licenció en ingeniería en la Escuela Nacional Superior de Artes y Oficios en 1946 y en la Escuela Superior de Óptica en 1947.

Distinciones en todo el mundo por su notable contribución al sector

Por su enorme aportación al campo de la visión, Bernard adquirió un gran prestigio en numerosos ámbitos de la investigación y la tecnología:

  • Bernard impartió clases de ingeniería óptica en la Escuela Superior de Óptica de París. También fue asesor de educación técnica en el Ministère de l’Education nationale, y presidente del Centre d’Enseignement et de Recherche de París. Fue miembro de varios consejos de administración, en particular de la Escuela Superior de Óptica durante más de 10 años, y de la Escuela Nacional Superior de Artes y Oficios de 1990 a 1994. Fue miembro de la junta directiva del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de 1992 a 2003, y fue miembro del Consejo para las Aplicaciones de la Academia de Ciencias (CADAS).
  • Recibió numerosos reconocimientos por sus contribuciones a la optometría, incluido un doctorado honorífico en Ciencias Oculares del New England College of Optometry de Boston en 1988 y un doctorado honorífico Honoris Causa de la Facultad de Optometría de la Universidad de Montreal en 1993.
  • Recibió el Premio Apolo 2014, el máximo galardón otorgado al público en general por la Asociación Americana de Optometristas, que distingue a personas u organizaciones por su labor destacada en favor del bienestar visual de la población.
Publicidad
Artículo anteriorSilhouette presenta su nuevo Showroom Digital
Artículo siguienteHoya anuncia sus formaciones online para marzo