mercado óptico de Chile
Óptica de la cadena Rotter & Krauss
Publicidad

El mercado óptico chileno ha experimentado una expansión del 49% en los últimos cinco años y suma ya 1.687 establecimientos. A pesar del crecimiento de las grandes cadenas, la estructura del sector continúa caracterizándose por una elevada fragmentación, con una clara mayoría de operadores independientes y un amplio margen de desarrollo en comparación con otros mercados como el español.

El mercado óptico de Chile continúa creciendo y ofrece una fotografía que guarda ciertas similitudes con la realidad española. Según los datos de Xbrein y el análisis de GPS Property, el país cuenta en 2026 con un total de 1.687 ópticas para una población de casi 20 millones de personas, lo que supone un incremento cercano al 50% respecto a 2021.

Un sector dominado por los independientes

Aunque las grandes cadenas mantienen una posición destacada, la industria presenta un elevado grado de atomización. Rotter & Krauss, cuya adquisición por parte de Empresas SB está pendiente de la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica, lidera el mercado con 122 establecimientos y una cuota del 12,1% en número de puntos de venta. Su principal competidor es GMO, que dispone de 108 locales y representa el 8,7% del mercado nacional.

Sin embargo, el dato más significativo es que las restantes ópticas concentran el 66,6% del mercado, reflejando el peso que siguen teniendo los operadores independientes.

Según GPS Property, existen más de 500 marcas distintas y el promedio apenas alcanza 1,3 establecimientos por establecimiento, una situación que evidencia la elevada fragmentación del sector.

La salud visual y las pantallas impulsan la demanda

Desde GPS Property atribuyen esta evolución a diversos factores, entre ellos una mayor concienciación sobre la salud visual, el incremento del tiempo frente a pantallas y las estrategias de expansión territorial desarrolladas por las grandes cadenas.

La Región Metropolitana de la capital concentra el 53% de las ópticas del país y Santiago Centro reúne por sí sola el 41% de los establecimientos de la capital.

No obstante, la expansión ya no se limita a las zonas más tradicionales. Las nuevas aperturas se dirigen también hacia áreas residenciales y municipios emergentes con elevado tránsito peatonal.

Un mercado con margen para seguir creciendo

Con una población cercana a los 19,8 millones de habitantes, Chile dispone actualmente de una red de 1.687 ópticas, lo que equivale a aproximadamente un establecimiento por cada 11.700 personas.

La comparación con España resulta especialmente significativa. Con una población próxima a los 49 millones de habitantes y más de 10.000 puntos de venta, el mercado español presenta una densidad mucho mayor, con una óptica por cada 4.900 habitantes.

Esta diferencia pone de manifiesto que, a pesar de haber crecido un 49% en los últimos cinco años, el mercado chileno todavía dispone de margen para continuar ampliando su cobertura territorial y aumentar la accesibilidad a los servicios de salud visual.mercado óptico de Chile

Más del 66% de las ópticas chilenas pertenecen a operadores independientes, mientras que Rotter & Krauss y GMO encabezan el mercado en número de establecimientos

Nuevos formatos y crecimiento sostenido

El 44,5% de las ópticas chilenas se encuentra en locales independientes a pie de calle, mientras que el 17,9% opera en centros comerciales y un porcentaje similar se ubica en galerías comerciales.

En términos de superficie comercial, el sector suma más de 72.000 metros cuadrados. Rotter & Krauss destaca con más de 8.700 metros cuadrados distribuidos entre sus establecimientos.

Asimismo, la mexicana Ben & Frank figura entre las enseñas con mayor crecimiento reciente, con 14 nuevas aperturas entre 2021 y 2026.

Un escenario familiar para el sector español

La evolución del mercado chileno pone de manifiesto que el avance de las cadenas no implica necesariamente la desaparición del modelo independiente. Al contrario, la fragmentación continúa siendo una de las características esenciales del sector óptico.

En un momento en el que la concentración empresarial es objeto de debate en numerosos países, la experiencia chilena demuestra que todavía existe espacio para modelos diversos y para una convivencia entre grandes grupos y ópticas independientes.

Además, las cifras evidencian que la densidad de establecimientos en Chile sigue siendo sensiblemente inferior a la existente en España, lo que sugiere que el proceso de expansión del sector podría continuar durante los próximos años.

Publicidad