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El sexto episodio de Deep Talks, impulsado por Planeta Formación y Universidades, analiza cómo deben prepararse los profesionales sanitarios ante un sistema marcado por la digitalización, el envejecimiento de la población y las nuevas demandas sociales.

El futuro de los profesionales sanitarios no dependerá únicamente de su dominio técnico, sino también de su capacidad para decidir, comunicar y mantener una atención centrada en las personas. Esta fue una de las principales conclusiones del sexto episodio de Deep Talks, el formato de debate abierto de Planeta Formación y Universidades, dedicado en esta ocasión a la formación sanitaria.

Bajo el título ‘Sanidad y talento: formar a los profesionales del futuro’, el encuentro reunió a representantes del ámbito clínico, académico y periodístico para analizar la brecha entre la formación actual y las necesidades reales del sistema sanitario. El debate contó con la participación del Dr. David Baulenas, director corporativo de Asistencia, Calidad, Innovación y Docencia de Grupo Vithas; Marta Rodríguez García, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de UNIE Universidad; el Dr. Vicente Gea Caballero, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional de Valencia; Alberto Tovar, vicedecano de la Facultad de Salud y profesor de UNIE Universidad, y Raquel Bonilla, periodista del suplemento A Tu Salud de La Razón.

Tecnología al servicio de la atención sanitaria

El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, los problemas vinculados a la salud mental y la transformación tecnológica están modificando el papel tradicional de los profesionales sanitarios. En este contexto, los participantes coincidieron en que la innovación debe servir para reforzar la atención, no para sustituir la dimensión humana del cuidado.

El Dr. Baulenas subrayó que el valor diferencial de los profesionales estará en saber decidir, además de saber hacer. En la misma línea, Alberto Tovar defendió la necesidad de formar perfiles resolutivos, capaces de analizar problemas, cuestionar procesos y aportar soluciones ante escenarios cada vez más cambiantes.

La formación sanitaria deberá combinar competencias tecnológicas, capacidad de decisión y una atención centrada en las personas

Una formación conectada con el sector

Otro de los ejes del debate fue la necesidad de acercar la formación sanitaria a las demandas reales de hospitales, centros asistenciales y organizaciones sanitarias. Marta Rodríguez destacó la importancia de mantener el foco en la humanización del cuidado incluso en un momento de fuerte disrupción tecnológica.

Por su parte, Vicente Gea incidió en que los perfiles que necesita hoy el sistema sanitario son muy distintos a los de hace unas décadas. La actualización constante, la flexibilidad y la capacidad de integrar nuevos conocimientos serán competencias clave en los próximos años.

Comunicación, divulgación e inteligencia emocional

El debate también puso el acento en aquellas competencias que la tecnología no puede sustituir. La comunicación asertiva, la inteligencia emocional y la capacidad de transmitir información sanitaria rigurosa serán cada vez más relevantes en una sociedad donde los pacientes acceden a grandes volúmenes de información.

Raquel Bonilla remarcó la importancia de la divulgación para ayudar a trasladar a la sociedad los avances en tratamientos, tecnología y atención sanitaria. En definitiva, Deep Talks plantea que la formación será uno de los grandes motores de transformación del sistema sanitario, siempre que combine innovación, criterio profesional y atención humanizada.

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