Los expertos de Optica2000 recuerdan la importancia de realizar revisiones visuales al inicio del curso para detectar posibles cambios en la visión y graduación de niños y adolescentes. Estas revisiones también permiten realizar una labor preventiva y de seguimiento, especialmente importante durante los años de crecimiento.
Un seguimiento que cobra especial relevancia en el caso de la miopía, un defecto refractivo que puede aparecer desde edades tempranas y progresar a medida que niños y adolescentes crecen.
Actualmente, afecta aproximadamente a uno de cada tres niños y adolescentes en el mundo y se estima que en 2050 más de 740 millones serán miopes[1], lo que refuerza la importancia de su detección precoz y de valorar las opciones más adecuadas para controlar su progresión.
En este contexto, Optica2000 ofrece Stellest de EssilorLuxottica entre sus soluciones para el cuidado de la salud visual infantil, con lentes y monturas específicamente diseñadas para corregir la miopía y ralentizar su progresión.
“La miopía en niños puede pasar desapercibida para madres, padres y profesores, especialmente en edades tempranas. Muchos niños no son conscientes de que ven mal porque nunca han experimentado una visión diferente. Por eso es importante prestar atención a señales como acercarse demasiado a los libros o pantallas, sentarse muy cerca de la televisión o tener dificultades para ver la pizarra. De forma inconsciente, suelen desarrollar hábitos que les permiten adaptarse y normalizar esta situación”, indica Marc Perea, Professional Services & Visual Health Specialist en Optica2000.
Precisamente porque estas dificultades pueden integrarse en el día a día del menor sin que este las identifique como un problema, la observación de su entorno resulta fundamental. Detectar cambios en sus hábitos o comportamientos y acudir periódicamente a un profesional permite valorar de forma temprana sus necesidades visuales y actuar ante posibles alteraciones de la visión.
El control de la miopía durante los años de crecimiento
La elección de gafas, lentillas u otros sistemas de corrección dependerá de las características de cada niño, de su edad y de la evolución de su salud visual. «Lo importante es prevenir, detectar y acompañar a cada familia durante el proceso. Cuando identificamos un problema visual podemos explicar qué está ocurriendo, tranquilizar a las madres y los padres y ofrecer la solución más adecuada para que el niño disponga de una visión nítida y pueda desarrollar con normalidad sus actividades escolares y su día a día”, señala Perea.
En menores de seis años, si se opta por gafas, son recomendables las monturas de silicona por su ligereza, resistencia y flexibilidad, mientras que las lentillas son otra opción a partir de los seis o siete años, siempre que el niño tenga la madurez y habilidad suficientes para manipularlas, y pueden contribuir a ralentizar el desarrollo de la miopía hasta en un 50%.
Actualmente existen diferentes alternativas para el control de la miopía, que pueden incluir lentes oftálmicas específicas como Stellest, lentillas blandas para control de miopía, ortoqueratología o el seguimiento coordinado con otros profesionales de la salud visual, en función de las características y necesidades de cada menor.
Stellest: lentes y monturas para el control de la miopía
Optica2000 cuenta con especialistas formados en control de miopía y ofrece soluciones adaptadas a las necesidades de cada niño. Entre ellas se encuentra Stellest de EssilorLuxottica que combina sus lentes para corregir la miopía y ralentizar su progresión en niños con monturas específicamente desarrolladas para acompañarlas y favorecer su adaptación.
Las monturas Stellest, disponibles en 60 centros de Optica2000, han sido diseñadas teniendo en cuenta las características anatómicas de los niños, para proporcionar un ajuste estable y cómodo que favorezca el uso constante de las lentes. Compatibles exclusivamente con lentes Stellest, permiten realizar graduaciones de hasta -10D.
Entre sus características, incorporan una rejilla de marcado en los talcos que facilita al profesional la toma de medidas en el centro óptico y contribuye a un posicionamiento preciso de la lente. Además, cuentan con varillas ajustables en longitud, terminales con goma interna y plaquetas nasales de goma biinyectada, diseñadas para favorecer un ajuste cómodo y estable durante el uso cotidiano.
[1] Global prevalence, trend and projection of myopia in children and adolescents from 1990 to 2050: a comprehensive systematic review and meta-analysis, British Journal of Ophthalmology (2024). Metaanálisis de 276 estudios con datos de 5.410.945 niños y adolescentes de 50 países.


















