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En una nueva edición de su “Vermut de las 2”, CECOP ha invitado a charlar a tres ópticos-optometristas que regentan su propia óptica sobre un tema que está de rabiosa actualidad: el nuevo perfil del consumidor tras el Covid-19. ¿Cómo es? ¿Qué le preocupa? ¿Qué busca? ¿Qué tipo de servicios o productos está demandando más?

Sobre todas estas cuestiones han debatido Joana Miguel Pariente, de Óptica Galdakao  (Bizkaia); Inmaculada Arévalo, de Óptica Visión (Valencia) y Nuria Cárceles, de Centro Óptico La Luz (Arroyo de la Luz, Cáceres). Uno de los principales puntos en el que las tres han coincidido es que el nuevo consumidor post Covid-19 está más centrado en productos de primera necesidad, como son la alimentación o la salud.

“Aquí es donde entramos nosotros. Muchos clientes/pacientes han venido mucho durante estos meses a pequeñas consultas a las que antes no solían venir, o se iban directamente al médico. Ahora nos dan ese valor añadido, ya no nos ven como una mera tienda de gafas sino como los sanitarios que somos”, apunta Joana Miguel.

Otro aspecto muy importante en esta nueva era post Covid-19 es reforzar los lazos con los clientes y trabajar la fidelización, porque los últimos estudios han revelado que el nuevo perfil de consumidor es menos fiel. “Efectivamente, el trabajo de postventa es muy importante. Nosotros siempre lo hemos tenido muy en cuenta a través de llamadas, emails o sms. La confianza también se genera mucho a través de las redes sociales. Hemos notado un gran incremento de seguidores, y no sólo de público joven sino también mayor, porque durante el confinamiento han estado más en Internet. Leen opiniones, nos siguen en nuestro día a día, les gusta saber quién está detrás del negocio”, apunta Inmaculada Arévalo.

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Precisamente la digitalización es uno de los aspectos que más va a marcar este nuevo escenario. Para Nuria Cárceles, “va a haber un antes y un después en la digitalización tras el Covid-19. Se ha multiplicado por cinco la compra online. Nos tenemos que preparar para lo que viene, es un cambio muy rápido. En este pueblo no voy a poder nunca luchar contra los grandes, por eso potencio y pongo más en valor el servicio que damos. Servicios como la cita previa por ejemplo, lo hemos recuperado, es una hora que se reserva sólo para ese paciente y ese tiempo de revisión se lo dedicas sólo a él, es totalmente personalizado, le da ese valor añadido”.

En cuanto a las oportunidades de futuro dentro de este nuevo perfil de consumidor, las tres ópticos optometristas coinciden.

“En las ópticas tenemos la oportunidad de vender productos que antes nos costaban un poco más, como pueden ser los antivahos, filtros antirreflejantes o lágrimas artificiales. El cliente ahora lo siente como una necesidad, lo tiene más interiorizado porque la salud se ha convertido en la prioridad, comenta Inmaculada de Óptica Visión.

“Para mi una de las mayores oportunidades que tenemos ahora es saber que somos los elegidos. Somos de los primeros sitios a los que vienen los clientes la primera vez que salen de sus casas. Y por supuesto la oportunidad de ser más clínicos, nos miran de otra manera”, apunta Nuria, de Centro Óptico La Luz.

“Es una gran oportunidad para el comercio de barrio y de proximidad. La gente aún tiene cierto miedo a moverse, especialmente la gente mayor, y acuden a sus comercios de confianza y a los que están cerca de ellos. Esto tenemos que aprovecharlo también”, concluye Joana, de Óptica Galdakao.

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