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Aina Bastús, Audioprotesista y Logopeda. Responsable Pediátrica de Audika España, ofrece una panorámica de lo que significa volar con niños con relación a sus oídos. Los bebés pueden tener una reacción severa a las sensaciones asociadas con el vuelo. En numerosas ocasiones, la acumulación de presión y los chasquidos pueden ser demasiado molesto para sus pequeños oídos.

Pero ¿cuál es el motivo? Sus trompas de Eustaquio, es decir, los diminutos tubos que conectan el oído medio con la garganta son más cortas, estrechas y más horizontales, lo que hace más difícil para ellos regular la presión en sus oídos y puede resultar doloroso para los niños pequeños.

Si la disfunción de las trompas de Eustaquio (ETD) suele ser difícil de soportar en circunstancias habituales, aumenta en situaciones de acumulación de presión.

¿Qué es exactamente la disfunción de las trompas de Eustaquio?

Estamos hablando de una afección común que se produce cuando sus trompas de Eustaquio se bloquean. Estas trompas son las responsables de que la presión se distribuya por igual entre el oído externo y el medio. También drenan el líquido del oído medio para garantizar que los conductos estén despejados y libres de obstrucciones. Suelen estar cerrados, pero se abren al masticar, tragar o bostezar.

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Estos conductos son muy pequeños y pueden obstruirse fácilmente por diversas razones. Esto puede causar dolor, dificultades auditivas y una sensación de plenitud en los oídos que se denomina ETD. Esta afección es más común en los niños de 5 años o menos, ya que sus trompas de Eustaquio son más cortas puesto que no han alcanzado las características del oído adulto lo que significa que puede ser más difícil regular la acumulación de presión en sus oídos.

“La acumulación de presión en los oídos es una desagradable sensación que todos hemos experimentado en algún momento, como en el despegue y el aterrizaje de un avión. Si no se puede igualar la diferencia de presión en el oído medio debido a la ETD, puede llegar a ser bastante doloroso. Por eso los bebés lloran tanto en los aviones. Pero hay medidas preventivas que pueden tomarse durante el vuelo para garantizar una salud auditiva óptima durante el viaje”, subraya.

Recomendaciones auditivas durante un vuelo

A los viajeros más pequeños se recomienda darles un biberón o un chupete en el momento en el que el avión esté aterrizando o despegando. Y es que la sensación de succión ayuda a abrir las trompas de Eustaquio para evitar cualquier bloqueo doloroso y puede ofrecer un gran alivio a los niños.

Los niños y personas más mayores deberían chupar un caramelo, bostezar o masticar un chicle para ayudar a regular el oído medio en los momentos en que aumenta la presión de la cabina.

Asimismo, se puede comer o beber algo durante el despegue y el aterrizaje. De esta forma se evitará que se taponen los oídos por el cambio de presión y para los más pequeños puede tener un efecto tranquilizador.

“Te recomendamos también consultar al médico para conocer otros remedios, como el uso de aerosoles nasales descongestionantes, antihistamínicos y descongestionantes orales, así como con tapones para los oídos”, concluye.

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