El movimiento masivo de personas durante estas fechas transforma las ciudades en auténticos epicentros festivos, con calles repletas de visitantes, ambientaciones musicales, conciertos, cabalgatas y eventos lúdicos al aire libre. Un entorno vibrante y atractivo, pero que también genera niveles de ruido especialmente elevados.
Para Oticon, este fenómeno debe ir acompañado de una mayor concienciación sobre la salud auditiva, ya que la combinación de aglomeraciones, música amplificada y actividades sonoras intensas puede aumentar el riesgo de exposición a ruidos dañinos, tanto para adultos como para niños.
“La ambientación navideña en espacios abiertos y eventos que atraen a decenas de miles de personas transforma el entorno sonoro urbano”, comenta Sergio Álvarez, audiólogo y responsable de Formación de Oticon España. “Si bien estos eventos son altamente valorados como destino turístico y cultural, es esencial recordar que una exposición prolongada a ruidos elevados puede tener consecuencias reales para nuestra audición, especialmente en los niños, cuyo sistema auditivo todavía está en desarrollo”.
los expertos de Oticon recomiendan prestar especial atención a determinadas señales que pueden aparecer tras asistir a eventos navideños ruidosos
En este sentido, los expertos de Oticon recomiendan prestar especial atención a determinadas señales que pueden aparecer tras asistir a eventos navideños ruidosos, como zumbidos o pitidos en los oídos, sensación de oído taponado, dolor o molestias auditivas, o dificultad para entender conversaciones.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es aconsejable consultar con un especialista para descartar posibles daños y prevenir problemas auditivos a largo plazo.
Juguetes altamente sonoros: otro riesgo oculto bajo el árbol
No solo los eventos navideños pueden afectar al oído. Detrás de la ilusión de los regalos también puede esconderse un peligro silencioso. Algunos juguetes sonoros, muy habituales en estas fechas, superan los 100 dB a pocos centímetros del oído infantil, cifras comparables al ruido de una moto o un taladro.
Oticon advierte que esta exposición, aunque sea breve, puede causar fatiga auditiva, acúfenos o incluso pérdida auditiva oculta, un problema cada vez más habitual en jóvenes y niños por el ruido recreativo.
Durante estas fechas, los expertos de Oticon recomiendan:
- Comprobar el nivel sonoro del juguete antes de regalarlo.
- Optar por juguetes con regulador de volumen.
- Evitar que el niño lo acerque directamente al oído.
- Priorizar juguetes silenciosos o sensoriales en menores de 3 años.
Consejos de Oticon para unas fiestas más seguras para el oído
- Protegerse de ruidos repentinos: imprescindibles los protectores auditivos en cabalgatas o espectáculos pirotécnicos.
- Bajar el volumen en reuniones: no gritar y moderar la música o la televisión.
- Alejarse de altavoces e instrumentos: especialmente importante para los niños.
- Limitar el tiempo de exposición: más de 15 minutos por encima de 85-95 dB puede ser perjudicial.
- Hacer pequeñas pausas auditivas: retirarse a un espacio tranquilo para que el oído descanse.
- Evitar generar ruido innecesario: hablar sin elevar la voz o respetar horarios de descanso.
















