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Unos 1.500 millones de personas en todo el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva, según datos de la Organización Mundial de Salud (OMS), que estima que la cifra se disparará en 2050 hasta los 2.500 millones de personas. Son datos que confirman que este problema de audición convive entre nosotros y que todas las personas de nuestro entorno son susceptibles de desarrollarlo en mayor o menor grado en cualquier momento.

Un notable 41% de los españoles considera que escucha perfectamente, y por eso no ve necesario someterse a una revisión de su audición, según el estudio La importancia de la audición: escuchar para cambiar el mundo, promovido por Oticon, especialista tecnológico en desarrollo de audífonos. Este dato confirma que, en muchos de los casos, la intervención del entorno es decisiva para detectar posibles casos de pérdida auditiva de un familiar o un amigo o conocido.

Un notable 41% de los españoles considera que escucha perfectamente, y por eso no ve necesario someterse a una revisión de su audición, según el estudio La importancia de la audición: escuchar para cambiar el mundo, promovido por Oticon

Investigaciones recientes como las desarrolladas por Oticon han demostrado que el tratamiento de la pérdida auditiva, en cualquiera de sus fases, es fundamental para la salud de las personas, puesto que puede llegar a convertirse en un factor acelerador del deterioro cognitivo, demencia o aislamiento social. Es por ello que identificar indicios de que algo no va bien con la capacidad de escucha de las personas que nos rodean es fundamental para su salud y bienestar. Para hacerlo correctamente, Oticon aporta una serie de conductas a detectar para confirmar si una persona puede estar desarrollando una pérdida auditiva.

Ha comenzado a necesitar un volumen más alto para escuchar la televisión: Un momento tan frecuente como ver la televisión en familia puede servir de termómetro perfecto de las capacidades de audición de todos los integrantes del hogar. Si empiezas a detectar que es necesario subir siempre un poco el volumen del televisor por peticiones constantes de una persona en concreto, puede ser un síntoma de que le está costando más que a los demás recibir la información sonora y que, por tanto, debería realizarse una prueba auditiva para confirmar o descartar problemas de audición.

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Muestra señales claras de que no entiende todo lo que le dices: Respuestas que no coinciden con las preguntas formuladas, peticiones frecuentes de que se le repitan las cosas, tiempos excesivos para pensar una respuesta… Son muchas las maneras en las que una persona puede estar expresando involuntariamente que siente dificultades para seguir conversaciones, ya que no está recibiendo con suficiente nitidez los mensajes de su interlocutor. Algunas pueden ser sutiles y otras más evidentes, pero es cuando muchas de ellas coinciden cuando se debe considerar un posible indicador de pérdida auditiva de una persona. Se trata de un factor muy importante para las personas, ya que un 74% de los españoles echaría de menos poder tener una conversación con familiares y amigos debido a una pérdida auditiva, por no ser capaz de enterarse de lo que le están diciendo, según apunta la encuesta de Oticon.

Hablar por teléfono se convierte en una tarea ardua: Al hablar por teléfono, es muy habitual que se produzca un pequeño deterioro en la calidad del sonido que recibimos. Un usuario con unas capacidades auditivas normales apenas percibirá esta diferencia, pero para un interlocutor con pérdida auditiva, esta puede desembocar en un problema importante de comprensión de mensajes, sobre todo cuando habla con personas que le resultan menos familiares. Si observas que la persona con la que hablas por teléfono tarda siempre un tiempo en responderte, es posible que le esté costando más de la cuenta comprender la información sonora que recibe por el auricular del teléfono, algo que también puede dar pistas de que su capacidad auditiva podría no ser perfecta.

– Le cuesta mucho comunicarse en entornos ruidosos: Si una conversación puede llegar a ser un reto para una persona con pérdida auditiva, que esta se desarrolle en un entorno ruidoso la convierte en casi un imposible, ya que el filtrado de información sonora procedente de distintos focos emisores es una de las funciones que más trabajo cuesta a una persona que padece este tipo de problema de audición. Por ello, una de las señales más evidentes de pérdida auditiva se produce en este tipo de conversaciones, así que presta atención a aquellas personas que peor lo pasen al intentar comunicarse en este tipo de escenarios.

– Evita participar en conversaciones o, directamente, reduce su actividad social: Dado que muchos de los problemas de comprensión sonora que son fruto de la pérdida auditiva tienen que ver con la comunicación verbal, muchas personas que la padecen optan por evitar situaciones sociales en las que sufren estas grandes dificultades para entender mensajes. Así, los cambios en las tendencias de sociabilización de las personas de nuestro entorno pueden tener que ver en algunos casos con pérdida auditiva, siendo esta una de las primeras alertas ante posibles casos de aislamiento social que se pueden derivar de este problema. Es más, las relaciones sociales son el elemento que los españoles verían más afectado por la pérdida auditiva, como así admite el 63% de los participantes en el estudio de Oticon.

José Luis Blanco, jefe de Audiología de Oticon España, comenta: “Dado que muchos de los síntomas de una potencial pérdida auditiva se evidencian en situaciones sociales, es importante que todos, como integrantes del entorno de otras personas que somos, estemos atentos a problemas frecuentes de comunicación con nuestros familiares o personas cercanas. La pérdida auditiva se puede manifestar en diferentes situaciones cotidianas de nuestro día a día, por lo que es recomendable no ignorar estos indicios, ya que pueden ser clave para su salud presente y futura”.

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