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El invierno, en el caso de las personas con pérdida auditiva, supone tener más cuidado con los audífonos, ya que están expuestos a un mayor riesgo de deterioro debido a la mayor humedad por condensación del ambiente.

El equipo de audiólogos de Oticon, especialista tecnológico en desarrollo de audífonos, detalla que algunas señales de la existencia de humedad en el interior de los audífonos pueden ser la distorsión del sonido, el ruido estático, el encendido y apagado espontáneo, y un desgaste de las pilas más rápido de lo habitual.

están expuestos a un mayor riesgo de deterioro debido a la mayor humedad por condensación del ambiente

Por ello, los expertos de la compañía dan a conocer cuáles son las mejores acciones que se pueden llevar a cabo para que los audífonos se mantengan en el estado más óptimo:

Las pilas, a una temperatura templada: Los cambios de temperatura bruscos provocan la descarga de las pilas antes de lo esperado. Por eso, para aquellos audífonos no recargables, es recomendable guardar la pila que estamos utilizando a temperatura ambiente y las de repuesto en un lugar templado, ni demasiado frío ni demasiado caliente, pero evitando entornos húmedos que las puedan deteriorar.

Aprovechar las noches para secar los audífonos: Durante los periodos del día donde no estamos utilizando los audífonos, como las horas de sueño por la noche, se recomienda mantenerlos aireados para facilitar la evaporación de la humedad que pueda estar presente en todas sus partes. En el caso de audífonos con pilas desechables, mantener abiertos los portapilas puede facilitar el proceso, mientras que otra alternativa óptima para todos los formatos de audífono es contar con una caja de secado o un estuche cargador de viaje para eliminar esta humedad. Lo que se debe evitar es utilizar otros aparatos como el secador de pelo, que pueden causar graves daños a los audífonos.

El cordón de seguridad, la mejor opción para las caídas: En los meses de invierno, aumenta la frecuencia de las lluvias y las nevadas en muchos puntos de nuestra geografía. Este factor puede actuar de multiplicador de los daños que puede sufrir un audífono si cae accidentalmente sobre un suelo mojado o nevado. El uso de un cordón de retención que mantenga sujetos los audífonos de tipo RITE puede ayudar a prevenir este problema, al mantener agarrados los audífonos.

“Los audífonos ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas, por lo que cuidar de ellos se traduce en una mejora en el cuidado de nuestra audición. En estos meses de temperaturas más bajas que de costumbre, una serie de acciones sencillas en nuestra vida cotidiana solucionarán cualquier imprevisto que nos impida aprovechar todo su potencial en favor de nuestro bienestar”, concluye José Luis Blanco, jefe de Audiología de Oticon.

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